Profecía de Zacarías

 A. La profecía de Zacarías.

1. Los dos olivos.

Junto a él dos olivos, el uno a la derecha del depósito, y el otro a su izquierda. 4:3. Y él dijo: Estos son los dos ungidos que están delante del Señor de toda la tierra.  4:14 

 

2. Restauración de Israel.

Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sión, y habitaré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad. 8:3 

 

Los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios en verdad y en justicia. 8:8 

 

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún vendrán pueblos, y habitantes de muchas ciudades;  y vendrán los habitantes de una ciudad a otra, y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré. Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén, y a implorar el favor de Jehová. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con ustedes, porque hemos oído que Dios está con ustedes. 8:20 al 23

 

En ese momento acamparé alrededor de mi casa como un guarda, para que ninguno vaya ni venga, y no pasará más sobre ellos el opresor; porque ahora miraré con mis ojos. Y de Efraín destruiré los carros, y los caballos de Jerusalén, y los arcos de guerra serán quebrados; y hablará paz a las naciones, y su señorío será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra. Y tú también por la sangre de tu pacto serás salva; yo he sacado tus presos de la cisterna en que no hay agua. 9:8,10 y 11. Yo los fortaleceré en Jehová, y caminarán en su nombre, dice Jehová. 10:12.

 

2. Jerusalén habitada como nación.

En aquel día pondré a los capitanes de Judá como brasero de fuego entre leña, y como antorcha ardiendo entre gavillas; y consumirá a diestra y a siniestra a todos los pueblos alrededor; y Jerusalén será otra vez habitada en su lugar, en Jerusalén. 12:6 

 

En aquel día Jehová defenderá al habitante de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos.  Y en aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieran contra Jerusalén. 12:9 y 10.

 

3. Un gran arrepentimiento.

Derramaré sobre la casa de David, y sobre los habitantes de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndote por él como quien se aflige por el primogénito. En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadadrimón en el valle de Meguido. Y la tierra lamentará, cada linaje aparte; los descendientes de la casa de David por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Natán por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Leví por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de Simei por sí, y sus mujeres por sí; todos los otros linajes, cada uno por sí, y sus mujeres por sí. 12:10 al 14

 

4. Las naciones vendrán a combatir contra Jerusalén.

Mira, el día de Jehová viene, y en medio de ti serán repartidos tus despojos.

 

Las naciones vendrán a combatir contra Jerusalén; saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla y serán repartidos tus despojos. 14:3.

 

 5. Vendrá sobre el monte de los olivos.

Se afirmaron sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está enfrente de Jerusalén al oriente; el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur. Huirán al valle de los montes. 14:4, 5.

 

6. Las señales.

Acontecerá que en ese día no habrá luz clara, ni oscura.  Será un día, que solo Jehová conoce, que no será ni día ni noche; pero sucederá que al caer la tarde habrá luz. Zacarías 14:6, 7. Jesús dijo que ni el día ni la hora nadie lo sabe, solo está en la plena potestad del Padre. Mateo 24:36.

 

Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno. Zacarías 14:8.

 

7. Su venida en gloria y el Reino de Dios.

Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre.

 

Toda la tierra se volverá como llanura desde Geba hasta Rimón al sur de Jerusalén; ésta será enaltecida, y habitada en su lugar desde la puerta de Benjamín hasta el lugar de la puerta primera, hasta la puerta del Ángulo, y desde la torre de Hananeel hasta los lagares del rey. Habitará en ella, y no habrá nunca más maldición, sino que Jerusalén será habitada confiadamente. Zacarías 14:9 al 11. 

 

"El reino de los mil años de Jesús solo se escribe en Apocalipsis 20:4. El Reino de Dios, reino de los cielos en los Evangelios. Sin embargo, se menciona que el rey Salomón, el sabio, se sentó en el trono del reino de Jehová, sobre todo Israel. Primera de Crónicas 28:5; segunda de Crónicas 13:8. En el libro de los Hechos en 2:20; Apocalipsis 1:10; las cartas apostólicas primera y segunda de Corintios 4:5; 1:14; 1 y 2 de Tesalonicenses 5:2; 2:2; hablan del día del Señor.

 

En este sentido los profetas hablan del día de Jehová, para explicar su segunda venida en gloria. Otras similitudes para nombrar el día: es día ardiente, que lo menciona el profeta Malaquías 5:1. Día de la ira en Job 21:30; en Proverbios 11:4 y en Sofonías 1:18; 2:2. En la carta a los romanos también el apóstol les recuerda el día de ira. Rom 2:5.

 

Por su parte también se escriben en los salmos y anuncian el día de la ira de Jehová. Salmo 34:16; También hablan sobre su Ungido. Salmo 2:2. De igual forma los profetas se refieren a el día de la ira de Jehová; en Jeremías 51:45; Miqueas 7:9. Y sobre su Ungido en Lamentaciones 4:20; Habacuc 3.13; de igual manera el Evangelio de Lucas habla de su Ungido. Lucas 2:26; Y Jesús lo refiere en este mismo evangelio. Lucas 4:18; 7:46.

 

Cuando la Biblia habla de su ira se refiere a su juicio. Y cuando habla de su furor, su ardor, entre otros, habla de justicia.

 

Otros profetas como Daniel hablan del anciano de Días. Daniel 7:9 al 13. Y habla del Hijo de Dios como Hijo de Hombre. Daniel 7:14 al 28; 10:16. Los Salmos al igual que el profeta Ezequiel mencionan al Hijo de Hombre, refiriéndose al Mesías, la diestra de Dios. Salmo 80:17; 143:3; Ezequiel 43:7. Jesús profetiza también su venida y se refiere a Él, como Hijo de Hombre. Mateo 10:23.

 

Por otra parte, también nos indica el Antiguo Testamento que Dios se pronuncia que reinará. También Jehová será rey como nos dicen Zacarías 14:9 e Isaías 44:6. Pero ya en el éxodo Moisés, dice que Jehová reinará para siempre y eternamente. Éxodo 15:18. Al igual lo anuncian primera de Crónica. 16:31; los Salmos 96:10; 97:1 y el profeta Miqueas. 4:7.”

 

8. Acontecimientos del fin.

Esta será la plaga con que herirá Jehová a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén: la carne de ellos se corromperá estando ellos sobre sus pies, y se consumirá en las cuencas sus ojos, y la lengua se les deshará en su boca.  Acontecerá en aquel día que habrá entre ellos gran pánico enviado por Jehová; y trabará cada uno de la mano de su compañero, y levantará su mano contra la mano de su compañero.  Judá también peleará en Jerusalén. Y serán reunidas las riquezas de todas las naciones de alrededor: oro y plata, y ropas de vestir, en gran abundancia. Así también será la plaga de los caballos, de los mulos, de los camellos, de los asnos, y de todas las bestias que estuvieren en aquellos campamentos. Zacarías 14: 12 al 15 

 

9. El reino de Dios.

Todos los que sobrevivieron de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Acontecerá que los de las familias de la tierra que no subieran a Jerusalén para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia. Si la familia de Egipto no subiera y no viniera, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las naciones que no subieran a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Esta será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones que no subieran para celebrar la fiesta de los tabernáculos. Zacarías 14:16 al 19; Juan 7:2; Apocalipsis 21:3

 

En aquel día estará grabado sobre las campanillas de los caballos: Santidad a Jehová; y las ollas de la casa de Jehová serán como los tazones del altar. Y toda olla en Jerusalén y Judá será consagrada a Jehová de los ejércitos; y todos los que sacrificaron vendrán y tomarán de ellas, y cocerán en ellas; y no habrá en aquel día más mercader en la casa de Jehová de los ejércitos. Zacarías 14:20-21.

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