11. Profecía de Zacarias de la primera venida.
11.1. Profecía sobre el Mesías.
a. Canta alegre hija de Sión, porque viene y morará en medio de
Jerusalén. Zac 1:10
b. Y se unirán muchas naciones a Jehová en
aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás
que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti. Zac 12:11
c. Calle toda carne delante de Jehová;
porque él se ha levantado de su santa morada. Dios
vendrá. Zac 2:13
d. He aquí, yo traigo a mi siervo el
Renuevo. Porque he aquí aquella piedra que puse delante de Josué; sobre esta
única piedra hay siete ojos; he aquí yo grabaré su inscripción, dice Jehová de
los ejércitos, y quitaré el pecado de la tierra en un día. En aquel día,
dice Jehová de los ejércitos, cada uno de vosotros convidará a su compañero,
debajo de su árbol de uva y debajo de su higuera. Zac 3:8-10
f. Entonces respondió y me habló diciendo:
Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con
fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. Zac 4:6
g. ¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de
Zorobabel serás reducido a llanura; él es la piedra de su herencia: la gracia
de ella, al igual que la Gracia de Dios. Zac 4:7. Este acontecimiento sucede:
Cuando en el Imperio Romano realizaron las vías de transporte pero según la
cultura Grecia, porque ellos eran avanzado en la construcción.
h. Y le hablarás, diciendo: Así ha hablado
Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo,
el cual brotará de sus raíces, y edificará el templo de Jehová. El edificará el templo de Jehová, y él
llevará gloria, y se sentará y dominará en su trono, y habrá sacerdote a su
lado; y consejo de paz habrá entre ambos. Y sabrán que Jehová me ha enviado a
vosotros, cuando sucedan estas cosas. Zac 6:12-1, 15
i. Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de
júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador,
humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna. Zac 9:9
j. Y les dije: Si os parece bien, dadme mi
salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata. Y
me dijo Jehová: Échalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y
tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro.
Zac 11:12-13
k. En aquel tiempo habrá un manantial
abierto para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén, para la
purificación del pecado y de la inmundicia. Zac 13:1
l. Y le preguntarán: ¿Qué heridas son estas en tus manos? Y él responderá: Con ellas fui herido en casa de mis amigos. Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos. Zac 13:6-7
11.2. Profecía de Zacarias de la segunda venida primer acontecimiento.
a. Y junto a él dos olivos, el uno a la
derecha del depósito, y el otro a su izquierda. Zac 4:3. Y él dijo: Estos son los dos ungidos que
están delante del Señor de toda la tierra.
Zac 4:14
b. Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad. Zac 8:3
c. Los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios en verdad y en justicia. Zac 8:8
d. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún vendrán pueblos, y habitantes de muchas ciudades; y vendrán los habitantes de una ciudad a otra, y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré. Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén, y a implorar el favor de Jehová. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros. Zac 8:20-23
e. Entonces acamparé alrededor de mi casa como un guarda, para que ninguno vaya ni venga, y no pasará más sobre ellos el opresor; porque ahora miraré con mis ojos. Y de Efraín destruiré los carros, y los caballos de Jerusalén, y los arcos de guerra serán quebrados; y hablará paz a las naciones, y su señorío será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra. Y tú también por la sangre de tu pacto serás salva; yo he sacado tus presos de la cisterna en que no hay agua. Zac 9:8,10-11
d. Y yo los fortaleceré en Jehová, y caminarán en su nombre, dice Jehová. Zac 10:12
11.3. Profecía de Zacarias de la segunda venida, segundo acontecimiento.
a. En aquel día pondré a los capitanes de
Judá como brasero de fuego entre leña, y como antorcha ardiendo entre gavillas;
y consumirán a diestra y a siniestra a todos los pueblos alrededor; y Jerusalén
será otra vez habitada en su lugar, en Jerusalén. Zac 12:6
b. En
aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere
débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el
ángel de Jehová delante de ellos. Y en
aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieren contra
Jerusalén. Zac 12:9-10
c. Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.
d. En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadadrimón en el valle de Meguido. Y la tierra lamentarán, cada linaje aparte; los descendientes de la casa de David por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Natán por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Levi por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de Simei por sí, y sus mujeres por sí; todos los otros linajes, cada uno por sí, y sus mujeres por sí. Zac 12:10-14
e. He aquí, el día de Jehová viene, y en medio
de ti serán repartidos tus despojos.
f. Porque yo reuniré a todas las naciones
para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las
casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas
el resto del pueblo no será cortado de la ciudad.
g. Después saldrá Jehová y peleará con
aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Zac 14:3
h. Y se afirmarán sus pies en aquel día
sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el
monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el
occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia
el norte, y la otra mitad hacia el sur. Zac 14:4
i. Y huiréis al valle de los montes, porque
el valle de los montes llegará hasta Azal; huiréis de la manera que huisteis
por causa del terremoto en los días de Uzías rey de Judá; y vendrá Jehová mi
Dios, y con él todos los santos. Zac 14:5
j. Y acontecerá que en ese día no habrá luz clara, ni oscura. Zac 14:6
k. Será un día, el cual es conocido de Jehová, que no será ni día ni noche; pero sucederá que al caer la tarde habrá luz. Zac 14:7. Jesús dijo que el día ni la hora nadie lo sabe, solo está en la plena potestad del Padre.
l. Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno. Zac 14:8
11.4. El Reino de Dios.
El reino de los mil años de Jesús solo sale
en apocalipsis 20:4. El Reino de Dios, reino de los cielos en los Evangelios.
Mas sin embargo Salomón y su hijo sabia del reino de Jehová. 1Cor 28:5;
2Cro13:8. En el libro de los Hechos en 2:20; Apocalipsis 1:10; y las cartas
apostólicas 1 y 2 Corintios 4:5; 1:14; 1 y 2 de Tesalonicenses 5:2; 2:2; 2Ped
3:10; hablan del día del Señor.
En este sentido los profetas hablan del día
de Jehová para explicar su segunda venida en gloria. Otras similitudes para
nombrar el día: es día ardiente Malaquías 5:1, de la ira en Job 21:30; en
Proverbios 11:4 y en Sofonías 1:18; 2:2; En la carta a los romano también el
apóstol les recuerda el día de ira. Rom 2:5.
Por su parte también se escriben en los
salmos y anuncian el día de la ira de Jehová. Sal 34:16; También hablan sobre
su Ungido. Sal 2;2 entre otros; Igual forma los profeta se refieren del día de la ira de Jehová en Isaías:19;
Jeremías 51:45; Miqueas 7:9. Y sobre su Ungido en Lam 4:20; Hab 3.13; de igual
manera el Evangelio de Lucas habla de su Ungido. Luc 2:26; Y Jesús lo refiere
en este mismo Evangelio. Luc 4:18; 7:46
Otros profetas como Daniel, habla del
anciano de Días. Daniel 7:9-13. Y habla del Hijo de Dios como hijo de Hombre.
Daniel 7:14-28; 10:16. Los salmos al igual que el profeta Ezequiel mencionan al
Hijo de Hombre, refiriéndose al Mesías, la diestra de Dios. Sal 80:17; 143:3;
Eze 43:7. Jesús profetiza también su venida y se refiere a Él, como hijo de
Hombre. Mat 10:23
Por otra parte también nos indica el Antiguo
Testamento que Dios se pronuncia que reina. O Jehová será rey como nos dice
Zacarias e Isaías. Zac 14:9; Isa 44:6. Pero ya en el éxodo Moisés que Jehová
reinará para siempre y eternamente. Ex 15:18. Al igual lo anuncian primera de
Crónica. 1 Cro16:31; los salmos y el
profetas Miqueas. Sal 96:10; 97:1; Miq 4:7
11.4.1. Jehová Reina.
a. Y Jehová será rey sobre toda la tierra.
En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre. Zac 14:9
b. Toda la tierra se volverá como llanura
desde Geba hasta Rimón al sur de Jerusalén; y ésta será enaltecida, y habitada
en su lugar desde la puerta de Benjamín hasta el lugar de la puerta primera,
hasta la puerta del Angulo, y desde la torre de Hananeel hasta los lagares del
rey. Zac 14:10
c. Y morarán en ella, y no habrá nunca más
maldición, sino que Jerusalén será habitada confiadamente. Zac 14:11
11.4.2. Acontecimientos del fin.
a. Y esta será la plaga con que herirá
Jehová a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén: la carne de ellos se
corromperá estando ellos sobre sus pies, y se consumirán en las cuencas sus
ojos, y la lengua se les deshará en su boca. Zac 14:12
b. Y acontecerá en aquel día que habrá entre
ellos gran pánico enviado por Jehová; y trabará cada uno de la mano de su
compañero, y levantará su mano contra la mano de su compañero. Zac 14:13
c. Y Judá también peleará en Jerusalén. Y
serán reunidas las riquezas de todas las naciones de alrededor: oro y plata, y
ropas de vestir, en gran abundancia. Zac 14:14
d. Así también será la plaga de los
caballos, de los mulos, de los camellos, de los asnos, y de todas las bestias
que estuvieren en aquellos campamentos. Zac 14:15
11.5. Profecía sobre la situación de Israel en la venida del Mesías.
Esta profecía fue ya cumplida en el Imperio
Romano, en los 3 años y medio del
ministerio del Mesías, pero se perfila cumplirse también en su segunda venida.
a. Y todos los que sobrevivieren de las
naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al
Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Zac
14:16
b. Y acontecerá que los de las familias de
la tierra que no subieren a Jerusalén para adorar al Rey, Jehová de los
ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia. Zac 14:17
c. Y si la familia de Egipto no subiere y no
viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las
naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Zac
14:18
d. Esta será la pena del pecado de Egipto, y
del pecado de todas las naciones que no subieren para celebrar la fiesta de los
tabernáculos. Zac 14:19; Jua 7:2; Apo 21:3
e. En aquel día estará grabado sobre las
campanillas de los caballos: Santidad a Jehová; y las ollas de la casa
de Jehová serán como los tazones del altar. Y toda olla en Jerusalén y Judá
será consagrada a Jehová de los ejércitos; y todos los que sacrificaren vendrán
y tomarán de ellas, y cocerán en ellas; y no habrá en aquel día más mercader en
la casa de Jehová de los ejércitos. Zac 14:20-21
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