Profecia de Isaías sobre la segunda venida de Jesús en Gloria

Profecía de Jesús en Isaías. Segunda venida.

 

Profecía sobre la demanda de la sangre de los justos.

1. A 70 años de su venida se demanda la sangre de los justos.

a. 63:1 ¿Quién es este que viene de Edom, de Bosra, con vestidos rojos? ¿Este hermoso vestido, que marcha en la grandeza de su poder? Yo, el que hablo en justicia, grande para salvar.

b. 63:2 ¿Por qué es rojo tu vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar?

c. 63:3 He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie estaba conmigo. Los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor. Y su sangre salpicó mis vestidos. Y manché todas mis ropas.

d. 63:4 Porque el día de la venganza está en mi corazón, y el año de mis redimidos ha llegado.

e. 63:5 Miré, y no había quien ayudara. Me maravillé de que no hubiera quien sustentase. Me salvó mi brazo, y me sostuvo mi ira.

f. 63:6 Con mi ira, hollé los pueblos, los embriagué en mi furor, y derramé en tierra su sangre.

g. 63:7 De las misericordias de Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová. Conforme a todo lo que Jehová nos ha dado. Y de la grandeza de sus beneficios hacia la casa de Israel. Les ha hecho según sus misericordias, y según la multitud de sus piedades. 

2. La causa de demandar la sangre del justo de Israel.

a. 63:10 Pero ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su Santo Espíritu. Por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos.

 

3. Dios estuvo presente con su Espíritu entre ellos.

a. 63:11 Pero se acordó de los días antiguos, de Moisés y de su pueblo, diciendo: ¿Dónde está el que les hizo subir del mar con el pastor de su rebaño? ¿Dónde el que puso en medio de él su Santo Espíritu?

b. 63:12 El que los guió por la diestra de Moisés, con el brazo de su gloria. El que dividió las aguas delante de ellos, haciéndose así nombre perpetuo.

c. 63:13 El que los condujo por los abismos, como un caballo por el desierto, sin que tropezaran.

d. 63:14 El Espíritu de Jehová los pastoreó, como a una bestia que desciende al valle. Así pastoreaste a tu pueblo. Para hacerte nombre glorioso.

 

4. La consecuencia de haber desobedecido, son cegados.

a. 63:15 Mira desde el cielo, y contempla desde tu santa y gloriosa morada. ¿Dónde está tu celo, y tu poder, la conmoción de tus entrañas y tus piedades para conmigo? ¿Se han acabado?

b. 63:16 Pero tú eres nuestro padre, si bien Abraham nos ignora, e Israel no nos conoce. Tú, oh, Jehová, eres nuestro padre. Nuestro Redentor perpetuo es tu nombre.

c. 63:17 ¿Por qué, oh, Jehová, nos has hecho errar de tus caminos, ¿y endureciste nuestro corazón a tu temor? Vuélvete por amor de tus siervos, por las tribus de tu heredad.

d. 63:18 Por poco tiempo lo poseyó tu santo pueblo. Nuestros enemigos han hollado tu santuario.

e. 63:19 Hemos venido a ser como aquellos de quienes nunca te enseñoreaste, sobre los cuales nunca fue llamado tu nombre.

 

“Jesús predijo que no quedaría piedra sobre piedra del templo construido por los romanos. Lucas 21:6. Jesús también dijo demandar de la generación de su época la sangre. Para que venga sobre ustedes toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien mataron entre el templo y el altar. Y así sucedió en el año 70. Tito Vespasiano quemo a Jerusalén, y muchos judíos murieron. Fue el comienzo de la primera diáspora judía, después de Cristo. También murieron muchos judíos, por los romanos. Siendo antorchas, comidos por leones y quemados en pieles de animales”.

 

La bendición de Noé a sus hijos será cumplida.

Profecía sobre Jafet será engrandecido.

Engrandezca Dios a Jafet. Habite en las tiendas de Sem, y Canaán sea su siervo. Génesis 9:27.

 

Esta bendición profética, que le dio Noé a sus hijos, se cumplió en la tierra de Canaán, se cumplió en la primera venida de Jesús, en el Imperio Romano y con la Comunidad Europea, se está cumpliendo en su Segunda Venida en Gloria.

 

1. La tierra que Dios les dio para adorarlo, ellos adoraron a ídolos. Según la profecía de Isaías

a. 2:6 Ciertamente tú has dejado a tu pueblo, la casa de Jacob. Porque están llenos de costumbres traídas del oriente. Y de agoreros, como los filisteos. Pactan con los hijos de los extranjeros.

b. 2:7 Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin. También está su tierra llena de caballos, y sus carros son innumerables.

c. 2:8 Además, su tierra está llena de ídolos. Se han arrodillado ante la obra de sus manos.

d. 2:9 Ante lo que fabricaron con sus dedos, se ha inclinado el hombre, y el varón se ha humillado. Por tanto, no los perdones.

 

“Israel y Judá decayeron por quebrantar su pacto. Cuando vino el Mesías, no poseían la gloria que Dios había dado a David y su hijo Salomón como reyes de Israel. Pasando la ciudad de Judá en Jerusalén a ser del Imperio Romano, el cuál Dios había engrandecido. A los descendientes de Jafet. Y ellos habitaron en la tierra de Sem, descendientes de Israel. Les servía, los descendientes de Cam”. Y la profecía dice: Engrandezca Dios a Jafet. Habite en las tiendas de Sem, y Canaán sea su siervo. Génesis 9:27.

 

“Retomando estos hechos. En el año 1948 Israel fue constituida como Nación por la naciente ONU. Continuó la guerra por Israel para recuperar totalmente su territorio. Guerra que dura hasta nuestros días”.

 

“En su segunda venida, también, se cumplirá la profecía de Jafet, que dice: Que Dios lo engrandezca. Los descendientes de Jafet era la naciente Europa en la época de Jesús. Actualmente es Europa, la cual tomará lugar en la guerra. Los canales están dados. Con el Canal de Suez. Que une a Europa con Israel, Asía e Egipto”. Europa subyugará a Israel. Ya como Europa y no como Imperio Romano, sino como Imperio Europeo, la que actualmente es la unión europea, con 27 países miembros”.

 

Israel esparcida por el mundo.

La Nación de Israel.

1. La casa de Israel anduvo errante por no escuchar a Jehová.

a. 66:1 Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies. ¿Dónde está la casa que me vas a edificar, y dónde el lugar de mi reposo?

b. 66:2 Mi mano hizo todas estas cosas, y así fueron todas estas cosas, dice Jehová. Pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu. Y que tiembla a mi palabra.

c. 66:3 El que sacrifica buey es como si matase a un hombre. El que sacrifica oveja, como si degollase un perro. El que hace ofrenda, como si ofreciese sangre de cerdo. El que quema incienso, como si bendijese a un ídolo. Y porque escogieron sus propios caminos, y su alma amó sus abominaciones.

d. 66:4 También yo escogeré para ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron. Porque llamé, y nadie respondió. Hablé, y no oyeron. Si no que hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que me desagrada.

e. 66:5 Ustedes, los que tiemblan a su palabra. Oigan la palabra de Jehová: Ustedes, hermanos, que son aborrecidos, y los echan fuera por causa de mi nombre, dicen: Jehová sea glorificado. Él se mostrará para alegría de ustedes. Pero ellos serán confundidos.

f. 66:6 Voz de alboroto de la ciudad, voz del templo, voz de Jehová que da el pago a sus enemigos.

g. 66:7 Antes que estuviese de parto, dio a luz. Antes que le viniesen dolores, dio a luz hijo.

 

2. Israel, en el año 1948, fue una Nación en un día.

a. 66:8 ¿Quién oyó cosa semejante? ¿Quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Por tanto, en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos.

b. 66:9 Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? Dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? Dice tu Dios.

c. 66:10 Alégrense y gócense con ella, todos los que amán Jerusalén; llénense de gozo con ella, todos los que se duelen por ella.

d. 66:11 Para que mames y se sacien de los pechos de sus consolaciones. Para que bebas, y se deleiten con el resplandor de su gloria.

 

3. Vendrán todos los desterrados a Israel en paz.

a. 66:12 Porque así dice Jehová: Miren, que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda. Y mamarás, en los brazos serás traído. Y sobre las rodillas serás mimado.

b. 66:13 Como aquel a quien consuela su madre, así los consolaré yo a ustedes, y en Jerusalén tomarán consuelo.

c. 66:14 Veras, y se alegrará su corazón. Sus huesos reverdecerán como la hierba. La mano de Jehová será conocida para con sus siervos. Y se enojará contra sus enemigos.

 

4. Los esparcidos de Jacob serán reunidos de todas las naciones.

a. 27:6 Días vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel. Y la faz del mundo llenará de fruto.

b. 27:7 ¿Acaso ha sido herido como quien lo hirió, o ha sido muerto como los que lo mataron?

c. 27:8 Con medida lo castigarás en sus vástagos. El los remueve con su recio viento en el día del aire solano.

d. 27:9 De esta manera, por tanto, será perdonada la iniquidad de Jacob, y este será todo el fruto, la remoción de su pecado. Cuando haga todas las piedras del altar como piedras de cal desmenuzadas. Y no se levanten los símbolos de Asera ni las imágenes del sol.

e. 27:10 Porque, la ciudad fortificada será desolada, la ciudad habitada será abandonada y dejada como un desierto. Allí pastará el becerro, allí tendrá su majada, y acabará sus ramas.

f. 27:11 Cuando sus ramas se sequen, serán quebradas. Mujeres vendrán a encenderlas. Porque aquel no es pueblo de entendimiento. Por tanto, su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni se compadecerá de él, el que lo formó.

g. Isa 27:12 Acontecerá en aquel día, que trillará Jehová desde el río Éufrates, hasta el torrente de Egipto. Y los hijos de Israel, serán reunidos uno a uno.

 

5. Los esparcidos de Israel vendrán a adorar a Jerusalén.

a. 27:13 Acontecerá también, en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria. Y los que habían sido desterrados a Egipto. Y adorarán a Jehová en el monte santo, en Jerusalén.

 

La humanidad será avergonzada delante de Dios.

Sucesos del futuro fin del mundo. Referencia a Mateo 24.

1. La altivez del ser humano decaerá por la presencia de Dios.

a. 2:10 Métete en la peña, escóndete en el polvo, de la presencia temible de Jehová, y del resplandor de su majestad.

b. 2:11 La altivez de los ojos del hombre será abatida. Y la soberbia de los hombres será humillada. Y Jehová solo será exaltado en aquel día.

c. 2:12 Porque día de Jehová de los ejércitos, vendrá sobre todo soberbio y altivo. Sobre todo, enaltecido. Y será abatido.

d. 2:13 Sobre todos los cedros del Líbano, altos y erguidos. Y sobre todas las encinas de Basan.

e. 2:14 Sobre todos los montes altos. Y sobre todos los collados elevados.

f. 2:15 Sobre toda torre alta. Y sobre todo muro fuerte.

g. 2:16 Sobre todas las naves de Tarsis. Y sobre todas las pinturas preciadas.

h. 2:17 La altivez del hombre será abatida. Y la soberbia de los hombres será humillada. Y solo Jehová será exaltado en aquel día.

i. 2:18 Y quitará totalmente los ídolos.

j. 2:19 Y se meterán en las cavernas de las peñas. En las aberturas de la tierra. Por la presencia temible de Jehová. Por el resplandor de su majestad. Cuando él se levante para castigar la tierra.

k. 2:20 Aquel día arrojará el hombre a los topos y murciélagos sus ídolos de plata. Y sus ídolos de oro, que hicieron. Para adorar.

l. 2:21 Se meterá en las hendiduras de las rocas. En las cavernas de las peñas. Por la presencia formidable de Jehová. Por el resplandor de su majestad. Cuando se levante para castigar la tierra.

 

2. Los seres humanos estarán aterrados.

a. 13:8 Se llenarán de terror. Angustias y dolores se apoderarán de ellos. Tendrán dolores como mujer de parto. Se asombrará cada cual al mirar a su compañero. Porque sus rostros, son rostros de llamas.

b. 13:9 Mira, que el día de Jehová viene. Terrible, de indignación y ardor de ira. Para convertir la tierra en soledad, y raer de ella a sus pecadores.

d. 13:11 Castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad. Haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes.

e. 13:12 Haré más precioso que el oro fino al varón, y más que el oro de Ofir al hombre.

g. 13:14 Como gacela perseguida, y como oveja sin pastor. Cada cual mirará hacia su pueblo, y cada uno huirá a su tierra.

h. 13:15 Cualquiera que sea hallado será herido con lanza. Y cualquiera que por ellos sea agarrado, caerá por herida de arma.

i. 13:16 Sus niños serán estrellados delante de ellos. Sus casas serán saqueadas, y violadas sus mujeres.

 

Las potencias del cielo serán conmovidas.

Los cuerpos celestes.

1. La luna y el sol oscurecerá cuando llegue su reino.

a. 13:10 Por lo cual las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz. El sol se oscurecerá al nacer. Y la luna no dará su resplandor.

b. 13:13 Porque haré estremecer los cielos, y la tierra se moverá de su lugar. En la indignación de Jehová de los ejércitos, y en el día del ardor de su ira.

c. 24:23 La luna se avergonzará, y el sol se confundirá. Cuando Jehová de los ejércitos reine en el monte de Sion y en Jerusalén. Y delante de sus ancianos sea glorioso.

 

Por la incredulidad, Israel será destruida.

La continua incredulidad de Israel cuando él venga.

1. Una inminente destrucción de Israel.

a. 28:1 ¡Ay de la corona de soberbia de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil de los aturdidos del vino!

b. 28:2 Jehová tiene uno que es fuerte y poderoso. Como turbión de granizo y como torbellino trastornador, como ímpetu de recias aguas que inundan, con fuerza, derriba a tierra.

c. 28:3 Con los pies será pisoteada la corona de soberbia de los ebrios de Efraín.

d. 28:4 Será la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil, como la fruta temprana, la primera del verano, la cual, apenas la ve el que la mira, se la traga, en cuanto la tiene a mano.

 

2. Rechazan la enseñanza de su doctrina por su ebriedad.

a. 28:7 Pero también, estos erraron con el vino, y con sidra se entontecieron. El sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron trastornados por el vino. Se aturdieron con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el juicio.

b. 28:8 Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio.

c. 28:9 Dirán, acaso no sabemos nosotros que hemos de enseñar. Para que vengan a darnos instrusiones. ¿Van a enseñarnos ciencia, o a comprender la doctrina? Si no somos unos niños pequeños, para que nos enseñen.

 

3. Dios los obligará a creerle con su Espíritu a los sacerdotes.

a. 28:10 Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá.

b. 28:11 Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo.

c. 28:12 A los cuales él dijo: Este es el reposo. Den reposo al cansado. Y este es el refrigerio. Pero ellos no quisieron oír.

d. 28:13 Por tanto, La palabra de Jehová, les será mandamiento, tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón, tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá. Hasta que vayan y caigan de espaldas. Sean quebrantados, enlazados y convencidos.

 

4. Rechazaron su pacto, colocaron su propio gobierno.

a. 28:14 Por tanto, varones burladores que gobiernan a este pueblo que está en Jerusalén, oigan la palabra de Jehová.

b. 28:15 Por cuanto han dicho: Pacto tenemos hecho con la muerte, e hicimos convenio con el Seol. Cuando pase el turbión del azote, no llegará a nosotros. Porque hemos puesto nuestro refugio en la mentira, y en la falsedad nos esconderemos.

 

5. Jesús, la piedra angular que ellos rechazaron. 

a. 28:16 Por tanto, Jehová el Señor dice así: Mira, yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable. El que creyese, estará firme.

 

6. Hará un justo juicio, y serán librados de la muerte eterna.

a. 28:17 Ajustaré el juicio a una medida, y la justicia a un nivel. Granizo barrerá el refugio de la mentira, y aguas arrollarán el escondite.

b. 28:18 Será anulado su pacto con la muerte, y su convenio con el Seol no será firme. Cuando pase el chaparrón del azote, serán pisoteados con él.

 

7. Estén atentos, sepan comprender cuál es el tiempo.

a. 28:23 Estén atentos, y oigan mi voz. Atiendan, y oigan mi dicho.

b. 28:24 El que ara para sembrar, ¿arará todo el día? ¿Romperá y quebrará los terrones de la tierra?

c. 28:25 Cuando ha igualado su superficie, ¿no derrama el eneldo, siembra el comino, pone el trigo en hileras, la cebada en el lugar señalado, y la avena en su borde apropiado?

d. 28:26 Porque su Dios le instruye, y le enseña lo recto.

e. 28:27 El eneldo no se trilla con trillo, ni sobre el comino se pasa rueda de carreta. Si no que con un palo se sacude el eneldo, y el comino con una vara.

f. 28:28 El grano se trilla; pero no lo trillará para siempre, ni lo comprime con la rueda de su carreta, ni lo quebranta con los dientes de su trillo.

g. 28:29 También esto salió de Jehová de los ejércitos. Para hacer maravilloso el consejo y engrandecer la sabiduría.

 

Jesús nos arrebatará

Estén atentos con el día del arrebatamiento.

a. 28:19 Luego que comience a pasar, él los arrebatará. Porque de mañana en mañana pasará, de día y de noche. Y será ciertamente espanto el entender lo oído.

b. 28:20 La cama será corta, para poder estirarse, y la manta estrecha para poder envolverse.

c. 28:21 Porque Jehová se levantará como en el monte Perazim, como en el valle de Gabaón se enojará. Para hacer su obra, su extraña obra. Y para hacer su operación, su extraña operación.

d. 28:22 Ahora, por consiguiente, no se burlen. Para que no se aprieten más sus ataduras. Porque destrucción ya determinada sobre toda la tierra he oído del Señor, Jehová de los ejércitos.

 

 

Egipto en el escenario apocalíptico

El país de Egipto en el escenario apocalíptico.

1. El río Nilo se secará y se pasará caminando.

a. 11:15 Secará Jehová la lengua del mar de Egipto. Levantará su mano con el poder de su Espíritu sobre el río. Lo herirá en sus siete brazos, y hará que pasen por él, con sandalias.

b. 11:16 Habrá camino para el remanente de su pueblo. El que quedó de Asiria, de la manera que lo hubo para Israel, el día que subió de la tierra de Egipto.

 

Profecía sobre Egipto en los tiempos de su venida. Destrucción de Egipto en la guerra contra las naciones.

a. 19:1 Profecía sobre Egipto. Mira, que Jehová monta sobre una ligera nube, y entrará en Egipto. Los ídolos de Egipto temblarán delante de él, y desfallecerá el corazón de los egipcios dentro de ellos.

b. 19:2 Levantaré egipcios contra egipcios, y cada uno peleará contra su hermano, cada uno contra su prójimo. Ciudad contra ciudad, y reino contra reino.

c. 19:3 El espíritu de Egipto se desvanecerá en medio de él, y destruiré su consejo. Preguntarán a sus imágenes, a sus hechiceros, a sus evocadores y a sus adivinos.

 

Los egipcios bajo el imperio Babilónico o la actual Irak.

a. 19:4 Entregaré a Egipto en manos de un señor duro, y un rey violento se enseñoreará de ellos, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.

 

El río Nilo se secará.

a. 19:5 Las aguas del mar faltarán. El río se agotará y secará. 11:15-16

 

Las causas de secarse las aguas del Nilo. 

a. 19:6 Se alejarán los ríos, se agotarán y secarán las corrientes de los fosos. La caña y el carrizo serán cortados.

b. 19:7 La pradera de junto al río, de junto a la ribera del río, y toda sementera del río. Se secarán, se perderán, y dejarán de existir.

 

Consecuencias de secarse el río Nilo.

a. 19:8 Los pescadores también se entristecerán. Harán duelo entre todos los que echan anzuelo en el río. Desfallecerán los que extienden la red sobre las aguas.

b. 19:9 Serán confundidos los que labran lino fino y los que tejen redes.

c. 19:10 Porque todas sus redes serán rotas. Y se entristecerán todos los que hacen viveros para peces.

 

El concejo, para dejar de secarse el río, no dará resultado.

a. 19:11 Ciertamente son necios los príncipes de Zoán. El consejo de los prudentes consejeros de Faraón se ha desvanecido. ¿Cómo dirás a Faraón?: Yo soy hijo de los sabios, e hijo de los reyes antiguos.

b. 19:12 ¿Dónde están ahora aquellos tus sabios? Que te digan ahora, o te hagan saber, qué es lo que Jehová de los ejércitos ha determinado sobre Egipto.

c. 19:13 Se han desvanecido los príncipes de Zoán, se han engañado los príncipes de Menfis. Engañaron a Egipto, los que son la piedra angular de sus familias.

d. 19:14 Jehová mezcló espíritu de vértigo en medio de él; e hicieron errar a Egipto en toda su obra, como tambalea el ebrio en su vómito.

e. 19:15 No aprovechará a Egipto cosa que haga la cabeza o la cola, la rama o el junco.

 

La arrogancia de Egipto será humillada.

a. 19:16 En aquel día los egipcios serán como mujeres. Porque se asombrarán y temerán. En la presencia de la mano alta de Jehová de los ejércitos. Que él levantará contra ellos.

 

Egipto verá el consejo dado a Judá y temerá.

a. 19:17 La tierra de Judá será de espanto a Egipto. Porque todo hombre que de Egipto se acordase. Temerá por causa del consejo, que Jehová de los ejércitos, acordó sobre Judá.

 

Las ciudades que quedarán a Egipto.

a. 19:18 En aquel tiempo habrá cinco ciudades en la tierra de Egipto. Del lenguaje de Canaán, y que juren por Jehová de los ejércitos. Una será llamada la ciudad de Herez.

 

La señal del monumento en la frontera de Egipto.

a. 19:19 En aquel tiempo habrá altar. Para Jehová en medio de la tierra de Egipto, y monumento a Jehová junto a su frontera.

b. 19:20 Será por señal y por testimonio a Jehová de los ejércitos en la tierra de Egipto; porque clamarán a Jehová a causa de sus opresores. Él les enviará salvador y príncipe que los libre.

c. 19:21 Jehová será conocido de Egipto, y los de Egipto conocerán a Jehová en aquel día. Harán sacrificio y oblación. Harán votos a Jehová, y los cumplirán.

d. 19:22 Herirá Jehová a Egipto; herirá y sanará. Seguirán a Jehová, les será clemente y los sanará.

 

La bendición de ser primero Egipto.

a. 19:23 En aquel tiempo, habrá una calzada de Egipto a Asiria. Los asirios entrarán en Egipto. Y los egipcios en Asiria. Los egipcios servirán con los asirios a Jehová.

b. 19:24 En aquel tiempo Israel será tercero con Egipto y con Asiria. Para recibir la bendición en medio de la tierra.

c. 19:25 Porque Jehová de los ejércitos los bendecirá, diciendo: Bendito el pueblo mío de Egipto, y el asirio obra de mis manos, e Israel mi heredad.

 

La tierra será destruida por no creer en su pacto eterno y sempiterno.

1. La tierra será destruida, enferma y esparcida.

a. 24:1 Vienen día, en el que Jehová vaciará la tierra y la desnudará. Trastorna su aspecto, y hará que sus habitantes sean esparcidos.

b. 24:2 Sucederá, de igual forma, al pueblo, como también al sacerdote. Al siervo, así a como a su amo. Como a la criada, así a su ama. Como al que compra, así al que vende. Como al que presta, al que toma prestado. Como al que da algo, así al que lo recibe.

c. 24:3 La tierra será enteramente vaciada, y completamente saqueada. Porque Jehová ha pronunciado esta palabra.

d. 24:4 Se destruyó, cayó la tierra. Enfermó, cayó el mundo. Enfermaron los altos pueblos de la tierra.

 

2. La causa de la destrucción de la tierra.

a. 24:5 La tierra se contaminó bajo sus habitantes. Porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno.

b. 24:6 Por esta causa la maldición consumió la tierra, sus moradores fueron asolados. Por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra. Y se disminuyó la cantidad los hombres.

 

3. Las consecuencias que traerá la tierra destruida.

a. 24:7 Se perdió el vino, enfermó la vid, gimieron todos los que eran alegres de corazón.

b. 24:8 Cesó el regocijo de los panderos, se acabó el estruendo de los que se alegran, cesó la alegría del arpa.

c. 24:9 No beberán vino cantando. La sidra será amarga a los que la bebiesen.

d. 24:10 Quebrantada está la ciudad por la vanidad. Toda casa se ha cerrado. Para que no entre nadie.

e. 24:11 Hay clamores por falta de vino en las calles. Todo el gozo se oscureció, se desapareció la alegría de la tierra.

f. 24:12 La ciudad quedó desolada, y la puerta fue derribada por la situación de ruina.

g. 24:13 Porque así será en medio de la tierra, en medio de los pueblos, como olivo sacudido. Como el rebuscar después de la vendimia.

 

4. Buscarán a Jehová los perversos.

a. 24:14 Estos alzarán su voz, cantarán gozosos por la grandeza de Jehová. Desde el mar darán voces.

b. 24:15 Glorifiquen por esto a Jehová en los valles. En las orillas del mar sea nombrado Jehová Dios de Israel.

c. 24:16 De lo más lejano de la tierra oímos cánticos: Gloria al justo. Y yo dije: ¡mi desgracia, mi desgracia, ay de mí! Porque los prevaricadores siguen prevaricando. Son prevaricadores con prevaricación desleales.

 

El futuro de la tierra.

1. Antes de su venida, la tierra sufrirá. 

a. 33:8 Las calzadas están deshechas, cesaron los caminantes. Ha anulado el pacto, aborreció las ciudades, tuvo en nada a los hombres.

b. 33:9 Se enlutó, enfermó la tierra. El Líbano se avergonzó, y fue cortado. Sarhón se ha vuelto como desierto. Basan y el Carmelo fueron sacudidos.

 

2. Antes de su venida, los pueblos se quemarán.

a. 33:10 Ahora me levantaré, dice Jehová; ahora seré exaltado, ahora seré engrandecido.

b. 33:11 Concebiste hierva, darás a luz basura. El soplo de su fuego los consumirá.

c. 33:12 Los pueblos serán calcinados, como la cal quemada. Como espinos cortados, serán quemados con fuego. 9:18

d. 33:13 Oigan, los que están lejos, lo que he hecho. Y ustedes, los que están cerca, conozcan mi poder.

e. 33:14 Los pecadores se aterraron en Sion. Espantados y aterrorizados estarán los hipócritas. Pensaron ¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas?

 

El juicio a las naciones en la tierra.

El castigo de los malos.

Dios castigará la maldad de los reyes sobre la tierra.

a. 24:17 Terror, foso y red sobre ti, oh morador de la tierra.

b. 24:18 Acontecerá, que el que huyese de la voz del terror caerá en el foso. Y el que saliere de en medio del foso, será preso en la red. Porque de lo alto, se abrirán ventanas, y temblarán los cimientos de la tierra.

c. 24:19 Será quebrantada del todo la tierra, enteramente desmenuzada será la tierra. En gran manera será la tierra conmovida.

d. 24:20 Temblará la tierra como un ebrio, y será removida como una choza. Será gravé sobre ella su pecado, caerá, y nunca más se levantará.

 

La protección de Dios se apartará de las naciones.

25:6 Jehová de los ejércitos, hará en este monte a todos los pueblos, banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados.

25:7 Destruirá en este monte, la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos. Y el velo que envuelve a todas las naciones.

 

Restauración de Israel.

Restaurará el remanente de Israel a su tierra.

1. Todos los desterrados volverán a Israel.

a. Isa 11:11 Asimismo acontecerá, en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano. Para recobrar el remanente de su pueblo. Que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar.

b. 11:12 Levantará bandera a las naciones, y juntará los desterrados de Israel. Y reunirá los esparcidos de Judá, de los cuatro confines de la tierra.

c. 11:13 Se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín.

d. 11:14 Si no volarán sobre los hombros de los filisteos al occidente. Saquearán también a los de oriente. Edom y Moab les servirán. Y los hijos de Amón los obedecerán.

 

El remanente de Israel volverá a su tierra.

Antes de su venida se destruirá el mundo. 

1. En ese tiempo habrá tribulación.

a. 34:1 Acérquense, naciones. Reúnanse para escuchar. Pueblos, escuchen. Oiga la tierra y cuanto hay en ella. El mundo y todo lo que produce.

b. 34:2 Porque Jehová está molesto, contra todas las naciones, e indignado contra todo el ejército de ellas. Las destruirá y las entregará al matadero.

c. 34:3 Los muertos de ellas serán arrojados, y de sus cadáveres se levantará hedor. Los montes se disolverán por la sangre de ellos.

d. 34:4 Todo el ejército de los cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro. Caerá todo su ejército, como se cae la hoja de la parra. Como se cae la de la higuera.

e. 34:5 Porque, en los cielos, se embriagará mi espada. Mira, que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo de mi anatema.

f. 34:6 Llena está de sangre la espada de Jehová, engrasada está de grosura, de sangre de corderos y de machos cabríos. De grosura de riñones de carneros. Porque Jehová tiene sacrificios en Bosra, y grande matanza en tierra de Edom.

g. 34:7 Con ellos caerán búfalos, y toros con becerros. Su tierra se embriagará de sangre, y su polvo se engrasará de grosura.

 

La tierra de Sion será vengada.

1. Dios hará venganza en el pleito con Sion.

a. 34:8 Porque es día de venganza de Jehová, año de retribuciones en el pleito de Sion.

b. 34:9 Sus arroyos se convertirán en brea, su polvo en azufre, y su tierra en brea ardiente.

c. 34:10 No se apagará de noche ni de día, perpetuamente subirá su humo. De generación en generación, será asolada. Jamás y nunca pasará nadie por ella.

 

2. En su tierra habitarán los animales.

a. 34:11 Se adueñarán de ella el pelícano y el erizo, la lechuza y el cuervo morarán en ella. Se extenderá sobre ella cordel de destrucción, y niveles de asolamiento.

b. 34:12 Llamarán a sus príncipes, príncipes sin reino. Y todos sus grandes serán nada.

c. 34:13 En sus alcázares crecerán espinos, y ortigas. Cardos en sus fortalezas. Serán moradas de chacales, y patio para los pollos de los avestruces.

d. 34:14 Las fieras del desierto se encontrarán con las hienas, y la cabra salvaje gritará a su compañero. La lechuza también tendrá allí morada, y hallará para ella reposo.

e. 34:15 Allí anidará el búho, pondrá sus huevos, y sacará sus pollos. Y los juntará debajo de sus alas. También se juntarán allí buitres, cada uno con su compañera.

 

3. Dios tiene presente la promesa de su tierra.

a. 34:16 Indagar en el libro de Jehová, y lean si faltó alguno de ellos. Ninguno faltó con su compañera; porque su boca mandó, y los reunió su mismo Espíritu.

b. 34:17 Él les echó suertes, y su mano les repartió con cordel. Para siempre la tendrán por heredad. De generación en generación morarán allí.

 

Fructificará el desierto y fluirá manantiales de agua.

1. El desierto florecerá y habrá manantiales.

a. 35:1 Se alegrarán el desierto y las áreas solas. El terreno que no se cultiva se gozará. Porque florecerá, como un jardín de rosas.

b. 35:2 Florecerá abundantemente. También se alegrará y cantará con júbilo. Tendrán la gloria del Líbano. La hermosura del Carmelo y de Sharon. Porque ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura de nuestro Dios.

c. 35:3 Fortalezcan las manos los cansados, afirmen las rodillas los débiles.

d. 35:4 Digan a los de corazón sin aliento: Esforzarse, no temas. Porque, nuestro Dios, viene y los recompensará, les pagará. Dios mismo vendrá, y los salvará.

e. 35:5 En ese tiempo, los ojos de los ciegos verán, y los oídos de los sordos se escucharán.

f. 35:6 En aquel tiempo, el cojo se levantará y saltará como un ciervo. La lengua del mudo cantará. Porque, cavaran pozos en el desierto. Y torrentes de agua fluirán en la soledad del desierto.

g. 35:7 El lugar seco, se transformará en estanque. Y el seco en manantiales de aguas. En la morada de los chacales, en su guarida, habrá cañas y juncos.

 

Los redimidos de Israel regresarán por un nuevo camino.

1. Se abrirá camino por el desierto para su pueblo.

a. 35:8 Allí habrá camino y calzada. Será llamado Camino de Santidad. No pasará inmundo por él. Si no que él mismo estará con ellos. El que anduviese en este camino. Por muy torpe que sea, no se extraviará.

b. 35:9 Allí no habrá león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará. Para que caminen los redimidos.

c. 35:10 Los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría. Será sobre sus cabezas, habrá gozo perpetuo. Tendrán gozo y alegría. No habrá tristeza, ni llantos.

 

La resurrección de los muertos.

La resurrección de los muertos.

1. El justo que confía en Dios resucitará.

a. 26:1 En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro.

b. 26:2 Abran las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades.

c. 26:3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.

d. 26:4 Confía en Jehová perpetuamente. Porque en Jehová, el Señor, está la fortaleza de los siglos.

e. 26:5 Porque derribó a los que moraban en lugar sublime; humilló a la ciudad exaltada, la humilló hasta la tierra, la derribó hasta el polvo.

f. 26:6 La hollará pie, los pies del afligido, los pasos de los menesterosos.

g. 26:7 El camino del justo es rectitud; tú, que eres recto, pesas el camino del justo.

 

La resurrección de los muertos que en él esperaron.

25:8 Destruirá a la muerte para siempre. Enjugará Jehová el Señor, toda lágrima de todos los rostros. Y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra. Porque Jehová lo ha dicho.

25:9 Se dirá en aquel día: Miren, este es nuestro Dios, le hemos esperado. Y nos salvará. Este es Jehová, a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.

 

2. Jehová acabó toda su obra.

a. 26:8 También en el camino de tus juicios, oh, Jehová, te hemos esperado; tu nombre y tu memoria son el deseo de nuestra alma.

b. 26:9 Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte. Porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia.

c. 26:10 Se mostrará piedad al malvado, y no aprenderá justicia. Porque en tierra de rectitud hará iniquidad, y no mirará a la majestad de Jehová.

d. 26:11 Jehová, tu mano está alzada. Pero ellos no ven. Verán al fin, y se avergonzarán los que envidian a tu pueblo. Y a tus enemigos fuego los consumirá.

e. 26:12 Jehová, tú nos darás paz. Porque también hiciste en nosotros todas nuestras obras.

f. 26:13 Jehová Dios nuestro, otros señores fuera de ti, se han enseñoreado de nosotros. Pero en ti solamente nos acordaremos de tu nombre.

g. 26:14 Están muertos, han fallecido, están sin vida, no vivirán. Porque los castigaste, destruiste y deshiciste todo su recuerdo.

 

3. Los muertos en Cristo resucitan para vida eterna.

a. 26:15 Aumentaste el pueblo, oh, Jehová, aumentaste el pueblo. Te hiciste glorioso. Ensanchaste todos los confines de la tierra.

b. 26:16 Jehová, en la tribulación, te buscaron; derramaron oración cuando los castigaste.

c. 26:17 Como la mujer encinta, cuando se acerca el alumbramiento gime y da gritos en sus dolores, así hemos sido delante de ti, oh, Jehová.

d. 26:18 Concebimos, tuvimos dolores de parto, dimos a luz viento. Ninguna liberación hicimos en la tierra, ni cayeron los moradores del mundo.

e. 26:19 Tus muertos vivirán. Sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! Porque tu rocío, es cuál rocío de hortalizas, y la tierra dará a sus muertos.

f. 26:20 Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas. Escóndete un poquito, por un momento. En tanto pasa la indignación.

g. 26:21 Porque, en ese momento, Jehová sale de su lugar. Para castigar al morador de la tierra. Por su maldad contra él. Y la tierra descubrirá la sangre derramada sobre ella. Y no encubrirá ya más a sus muertos.

 

El castigo de las naciones en la tierra.

El castigo de las naciones.

1. Dios removerá en su castigo la fuerza de los mares.

a. 27:1 En aquel día Jehová castigará con su espada dura, grande y fuerte al leviatán serpiente veloz. Y al leviatán serpiente tortuosa. Matará al dragón que está en el mar.

b. 27:2 En aquel día canten acerca de la viña del vino rojo.

c. 27:3 Yo Jehová la guardo, cada momento la regaré; la guardaré de noche y de día, para que nadie la dañe.

d. 27:4 No hay enojo en mí. ¿Quién pondrá contra mí en batalla espinos y cardos? Yo los hollaré, los quemaré a una.

e. 27:5 ¿O forzará alguien mi fortaleza? Haga conmigo paz; sí, haga paz conmigo.

 

La promesa del Espíritu Santo.

La promesa de su Espíritu Santo en su venida.

a. 32:14 Porque los palacios quedarán desiertos, la multitud de la ciudad cesará. Las torres y fortalezas se volverán cuevas para siempre, donde descansen asnos monteses, y ganados hagan majada.

b. 32:15 Hasta que sobre nosotros sea derramado el Espíritu de lo alto, y el desierto se convierta en campo fértil. Y el campo fértil sea estimado por bosque.

 

El reposo de Dios.

1. La esperanza del reposo de Dios.

a. 32:16 Habitará el juicio en el desierto, y en el campo fértil morará la justicia.

b. 32:17 El efecto de la justicia será paz. La labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre.

c. 32:18 Mi pueblo habitará en morada de paz, en habitaciones seguras, y en recreos de reposo.

d. 32:19 Cuando caiga granizo, en los montes. La ciudad será abatida, por la siembra y los animales.

e. 32:20 Pero los que siembren junto a las aguas, serán dichosos. Dejando libres al buey y al asno, para que puedan sobrevivir.

 

Castigo de los pueblos.

La justicia en su gobierno en la tierra.

1. El castigo de los pueblos.

a. 33:1 ¡Ay de ti, que saqueas, y nunca fuiste saqueado!; ¡qué haces deslealtad, pero nadie contra ti la hizo! Cuando acabes de saquear, serás tú saqueado. Y cuando acabes de hacer deslealtad, vendrá contra ti.

b. 33:2 Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado. Sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. Tú, brazo, en el día de mañana, y libranos de esto.

c. 33:3 Los pueblos huyeron a la voz del estruendo. Las naciones fueron esparcidas al levantarte tú.

d. 33:4 Sus despojos serán recogidos, como cuando recogen orugas. Correrán sobre ellos, como de una a otra parte, corren las langostas.

 

Anuncio del reino.

El tiempo de anunciar el reino de Dios. 

a. 33:5 Será exaltado Jehová, el cual mora en las alturas. Llenó a Sion de juicio y de justicia.

b. 33:6 Reinarán en tus tiempos, la sabiduría y la ciencia. Y habrá salvación en abundancia. El temor de Jehová será su tesoro.

c. 33:7 Mira, que sus embajadores hablaran fuera de esta nación. Los mensajeros de paz llorarán amargamente.

 

El futuro de los que cumplen su pacto.

1. Los que cumplieron la palabra de Jehová.

a. 33:15 El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias. El que sacude sus manos, para no recibir soborno. El que tapa sus oídos, para no oír propuestas sanguinarias. El que cierra sus ojos, para no ver las cosas malas.

b. 33:16 Este habitará en las alturas. Fortaleza de rocas, será su lugar de refugio. Se le dará su pan, y sus aguas no se agotarán.

c. 33:17 Tus ojos verán al Rey en su hermosura. Verán la tierra que está lejos.

 

2. A los pueblos orgullosos no visitarás.

33:18 Tu corazón imaginará el espanto, y dirá: ¿Qué es del escriba? ¿qué del pesador del tributo? ¿Qué del que pone en lista las casas más insignes?

33:19 No verás a aquel pueblo orgulloso. Pueblo de lengua difícil de entender, de lengua tartamuda que no comprendas.

 

3. Vendrán a Sion, a Jerusalén, ciudad de Jehová.

a. 33:20 Miraras a Sion, ciudad de nuestras fiestas solemnes; tus ojos verán a Jerusalén, en morada de quietud. En tienda que no será desarmada, ni serán arrancadas sus estacas, ni ninguna de sus cuerdas será rota.

b. 33:21 Porque ciertamente allí estará Jehová. Para fortalecernos. En lugar de ríos, de arroyos muy anchos. Por el cual no andará barco de remos, ni por él pasará gran embarcación.

 

Pronto vendrá la salvación eterna de Dios.

Pronto vendrá la justicia de Dios.

1. La justicia que Dios traerá para luz a las naciones. 

a. 51:1 Óiganme, los que siguen la justicia, los que buscan a Jehová. Miren a la piedra de donde fuiste cortado, y al hueco de la cantera de donde fuiste arrancado.

b. 51:2 Mira a Abraham su padre, y a Sara que los dio a luz. Porque cuando no era más que uno solo lo llamé, y lo bendije y lo multipliqué.

c. 51:3 Ciertamente consolará Jehová a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso. Y su soledad en huerto de Jehová. En ella habrá alegría, gozo, alabanza y tonos de canto.

d. 51:4 Esten atentos a mí, pueblo mío, y óiganme, nación mía. Porque de mí saldrá la ley, y mi justicia para luz de los pueblos.

e. 51:5 Cercana está mi justicia, ha salido mi salvación, y mis brazos juzgarán a los pueblos. A mí me esperan los de la costa, y en mi brazo ponen su esperanza.

f. 51:6 Alcen a los cielos sus ojos, y miren abajo a la tierra. Porque los cielos serán deshechos como humo, y la tierra se envejecerá como ropa de vestir. Y de la misma manera perecerán sus moradores. Pero mi salvación será para siempre. Mi justicia no perecerá.

g. 51:7 Óiganme, los que conocen justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temas afrenta de hombre, ni desmayes por sus ultrajes.

 

2. La justicia permanente de Dios.

a. 51:8 Porque como a vestidura los comerá la polilla, como a lana los comerá gusano. Pero mi justicia permanecerá perpetuamente, y mi salvación por siglos de siglos.

b. 51:9 Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová. Despiértate, como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó a Rahab, y el que hirió al dragón?

c. 51:10 ¿No eres tú el que secó el mar, de las aguas del gran abismo? ¿El que transformó en camino las profundidades del mar? ¿Para que pasaran los redimidos?

d. 51:11 Ciertamente, volverán los redimidos de Jehová. Volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas. Tendrán gozo y alegría. No habrá dolor, ni gemido.

e. 51:12 Yo, yo soy su consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?

f. 51:13 Ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra. Y todo el día temiste continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para destruir. ¿Pero dónde está el furor del que aflige?

g. 51:14 El preso agobiado pronto será libertado. No morirá en la cárcel, ni le faltará su pan.

 

La humillación de su pueblo Israel ante los pueblos.

Su salvación fue cumplida, pero ellos esperan señales.

a. 64:1 ¡Oh, si rompieses los cielos, descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes!

b. 64:2 Como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas. ¡Para que hicieras notorio tu nombre a tus enemigos, y las naciones temblasen a tu presencia!

c. 64:3 Cuando, haciendo cosas terribles cuáles nunca esperábamos, descendiste, fluyeron los montes delante de ti.

d. 64:4 Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese, por el que en él espera.

e. 64:5 Saliste al encuentro del que con alegría hacía justicia, de los que se acordaban de ti en tus caminos. Mira, tú te enojaste porque pecamos. En los pecados hemos perseverado por largo tiempo. ¿Podremos acaso ser salvos?

f. 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia. Y caímos todos nosotros como la hoja. Y nuestras maldades nos llevaron como viento.

g. 64:7 Nadie hay que invoca tu nombre, que se despierte para apoyarse en ti. Por lo cual escondiste de nosotros tu rostro. Y nos dejaste sucumbir en poder de nuestras maldades.

 

Quemados al fuego por persistir en su pecado.

a. 64:8 Pero Jehová, tú eres nuestro padre. Nosotros barro, y tú el que nos formaste. Así que, obra de tus manos somos todos nosotros.

b. 64:9 No te enojes sobremanera, Jehová, ni tengas perpetua memoria de la iniquidad. Pero mira ahora, pueblo tuyo somos todos nosotros.

c. 64:10 Tus santas ciudades están desiertas. Sion es un desierto. Jerusalén una soledad.

d. 64:11 La casa de nuestro santuario y de nuestra gloria, en la cual te alabaron nuestros padres, fue consumida al fuego. Y todas nuestras cosas preciosas han sido destruidas.

e. 64:12 ¿Te estarás quieto, oh, Jehová, ¿sobre estas cosas? ¿Callarás, y nos afligirás sobremanera?

 

Las generaciones por fe salvadas por Dios.

El linaje del salvador y su pueblo rebelde.

1. Las naciones y los pueblos buscarán esperarán en su salvación.

a. 65:1 Fui buscado por los que no preguntaban por mí. Fui hallado por los que no me buscaban. Dije a gente que no invocaba mi nombre: Estoy aquí, estoy aquí.

 

2. Dios estuvo pendiente de Israel, pero persistió en su idolatría.

a. 65:2 Extendí mis manos todo el día a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos.

b. 65:3 Pueblo que en mi rostro me provoca de continuo a ira, sacrificando en huertos, y quemando incienso sobre ladrillos.

c. 65:4 Que se quedan en los sepulcros, y en lugares escondidos pasan la noche. Consumen carne de cerdo, y en sus ollas hay caldo de cosas inmundas.

d. 65:5 Que dicen: Estate en tu lugar, no te acerques a mí, porque soy más santo que tú. Estos son humo en mi furor, fuego que arde todo el día.

e. 65:6 Observa, que escrito está delante de mí; no callaré, sino que recompensaré, y daré el pago en su seno

f. 65:7 Por sus iniquidades, dice Jehová, y por las iniquidades de sus padres juntamente. Los cuales quemaron incienso sobre los montes. Y sobre los collados me afrentaron. Por tanto, yo les mediré su obra antigua en su seno.

g. 65:8 Así ha dicho Jehová: Como si alguno hallase mosto en un racimo, y dijese: No lo desperdicies, porque bendición hay en él; así haré yo por mis siervos, que no lo destruiré a todos.

 

3. Dios sacó descendencia a Jacob a pesar de su perversidad.

a. 65:9 Sacaré descendencia de Jacob, y de Judá, heredero de mis montes. Mis escogidos poseerán por heredad la tierra, y mis siervos habitarán allí.

b. 65:10 Será Sharon o Sion para habitación de ovejas, y el valle de Acor para majada de vacas. Para mi pueblo que me buscó.

 

4. Dios castigará a los que no le hicieron caso.

a. 65:11 Pero ustedes los que dejan a Jehová, que olvidan mi santo monte, que ponen mesa para la Fortuna, y suministran libaciones para el Destino.

b. 65:12 Yo también los destinaré a la espada, y todos ustedes los arrodillaré al degolladero. Por cuanto llamé, y no respondiste. Hablé, y no oíste, sino que hiciste lo malo delante de mis ojos, y escogiste lo que me desagrada.

c. 65:13 Por tanto, así dijo Jehová el Señor: Mira que mis siervos comerán, y ustedes tendrán hambre. Verán que mis siervos beberán, y ustedes tendrán sed. Mirarán que mis siervos se alegrarán, y ustedes serán avergonzados.

d. 65:14 Mira que mis siervos cantarán por júbilo del corazón. Y ustedes clamarán por el dolor del corazón. Y por el quebrantamiento de espíritu aullarás.

e. 65:15 Dejaras su nombre por maldición a mis escogidos, y Jehová el Señor te matará. A sus siervos llamará por otro nombre.

 

5. Dios hará todas las cosas nuevas.

a. 65:16 El que se bendijese en la tierra, en el Dios de verdad se bendecirá. Y el que jurase en la tierra, por el Dios de verdad jurará. Porque las angustias primeras serán olvidadas, y serán cubiertas de mis ojos.

b. 65:17 Porque, que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra. Y de lo primero no habrá memoria, ni más será recordado en el pensamiento.

c. 65:18 Se gozarán y se alegrarán, para siempre. En las cosas que yo he creado. Porque, yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo.

d. 65:19 Me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo. Nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.

e. 65:20 No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla. Porque el niño morirá de cien años. Y el pecador de cien años será maldito.

f. 65:21 Edificarán casas, y morarán en ellas. Plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas.

g. 65:22 No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro lo consuma. Porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo. Y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos.

h. 65:23 No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición. Porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.

i. 65:24 Antes que clamen, yo responderé; mientras aún hablan, yo habré oído.

j. 65:25 El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey. Y el polvo será el alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.

 

El juicio con fuego.

El juicio de Jehová con fuego.

a. 66:15 Porque, en ese tiempo, Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino. Para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego.

b. 66:16 Porque Jehová juzgará con fuego y con su espada a todo hombre. Y los muertos de Jehová serán multiplicados.

c. 66:17 Los que se santifican y los que se purifican en los huertos, unos tras otros. Los que comen carne de cerdo, abominación y ratón, juntamente serán talados, dice Jehová.

 

La paz la hará el señor Jesús.

El Todopoderoso vendrá en su gloria y hará la paz.

a. 28:5 En aquel día, Jehová de los ejércitos será, por corona de gloria y diadema de hermosura, al remanente de su pueblo.

b. 28:6 Por el ímpetu del que se sienta hacer juicio. Y busca la paz. Por la fuerza de los que rechacen la batalla, antes que suceda.

 

El reino del milenio.

El reino Milenial de Jesús después de la Batalla.

Los enviados a publicar la gloria de Jesús que queden vivos.

Porque yo conozco sus obras y sus pensamientos. Tiempo vendrá para juntar a todas las naciones y lenguas. Vendrán, y verán mi gloria.

Pondré entre ellos señal, y enviaré de los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan arco. A Tubal y a Javán, a las costas lejanas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria. Y publicarán mi gloria entre las naciones.

Traerán a todos sus hermanos de entre todas las naciones. Por ofrenda a Jehová, en caballos, en carros, en literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte de Jerusalén, dice Jehová. Al modo que los hijos de Israel traen la ofrenda en utensilios limpios a la casa de Jehová.

También tomaré de ellos para sacerdotes y levitas, dice Jehová.

Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová. Así permanecerá su descendencia y su nombre.

De mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.

Saldrán, y verán los cadáveres de los hombres, que se rebelaron contra mí. Porque su gusano nunca morirá. Ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre. Isaías 66, 18-24.

 

“Después de la guerra en el Armagedón. Que es el último evento que ocurrirá. Para Jesús gobernar a toda la tierra. Quedarán gentes vivas de todo el mundo, de los descendientes de los 3 hijos de Noé. Jafet, Cam y Sem. Estos que se escaparon de morir en guerra, serán enviados a las naciones a publicar la gloria de Jesús a toda la gente que quede viva. Y vendrán de todas partes a adorar a Jerusalén”.

 

La venida en gloria del rey.

Comportamiento de las personas y animales en su reino.

a. 11:6 Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará. El becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará.

b. 11:7 La vaca y la osa pasearán, sus crías. Y se echarán juntas. El león, como el buey, comerá paja.

c. 11:8 El niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid. El recién destetado, extenderá su mano sobre la caverna de la víbora.

d. 11:9 No harán mal, ni dañarán en todo mi santo monte. Porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová. Como las aguas cubren el mar.

e. 11:10 Acontecerá, en aquel tiempo, que la raíz de Isaí. La cual, estará puesta por bandera a los pueblos. Será buscada por las gentes. Su lugar será glorioso. 

 

Cantarán a Jehová por la restauración a su tierra.

a. 12:1 En aquel día dirás: Cantaré a ti, oh, Jehová. Porque, aunque te enojaste contra mí. Tu indignación se apartó, y me has consolado.

b. 12:2 Mira, Dios es mi salvación. Me aseguraré y no temeré. Porque mi fortaleza y mi canción. Es el Señor y Jehová, quien ha sido salvación para mí.

c. 12:3 Sacaras con gozo aguas de las fuentes de la salvación.

 

Cantarán y se alegran y publiquen su nombre.

a. 12:4 Dirás en aquel día: Canten a Jehová, aclamen su nombre. Hagan célebres en los pueblos sus obras, recuerden que su nombre es engrandecido.

b. 12:5 Canten salmos a Jehová. Porque ha hecho cosas magníficas. Sea conocido esto. Por toda la tierra.

c. 12:6 Alégrate y canta, oh moradora de Sion. Porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.

 

El poder en gloria del rey.

a. 11:3 Le hará comprender, con rapidez, el temor de Jehová. No juzgará según la apariencia, ni por lo que digan.

b. 11:4 Si no que juzgará con justicia a los pobres. Juzgará con justicia, por los mansos de la tierra. Herirá la tierra con la vara de su boca. Con el Espíritu de sus labios matará al impío.

e. 11:5 Se ajustará a la justicia, y la fidelidad, como el cinturón ajustado a su cintura.

 

El gobierno de su reino sobre las naciones.

El poder de Dios sobre las naciones.

25:1 Jehová, tú eres mi Dios. Te exaltaré, alabaré tu nombre. Porque has hecho maravillas. Tus consejos antiguos son verdad y firmeza.

25:2 Porque convertiste la ciudad en montón, la ciudad fortificada en ruina. El castillo de los extraños. Para que no sea ciudad, ni nunca sea reedificado.

25:3 Por esto te dará gloria el pueblo fuerte, te temerá la ciudad de gentes robustas.

25:4 Porque fuiste fortaleza al pobre. Fortaleza al menesteroso en su aflicción. Refugio contra el chaparrón, sombra contra el calor. Porque la fuerza de los violentos es como chaparrón contra el muro.

25:5 Como el calor en lugar seco, así humillarás el orgullo de los extraños. Como calor debajo de nube, así harás marchitar el renuevo de los robustos.

 

 La justicia de Dios.

El reinado del Rey de reyes y Señor de señores.

1.  El poder, carácter y autoridad del rey.

a. 32:1 Para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en el juicio.

b. 32:2 Será aquel varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión. Como arroyos de aguas en tierra de sequedad. Como la sombra, de un gran peñasco en la tierra calurosa.

a. 32:3 No se confundirá, en ese momento, los ojos de los que ven, y los oídos de los oyentes oirán atentos.

b. 32:4 El corazón de los necios entenderá, y podrán saber. La lengua de los tartamudos hablará rápida y claramente

 

2. La justicia del reino.

a. 32:5 El ruin nunca más será llamado generoso, ni el tramposo será llamado espléndido.

b. 32:6 Porque el ruin hablará ruindades, y su corazón fabricará iniquidad. Para cometer impiedad y para hablar escarnio contra Jehová. Dejando vacía el alma hambrienta, y quitando la bebida al sediento.

c. 32:7 Las armas del tramposo son malas. Trama intrigas inicuas para enredar a los simples, con palabras mentirosas. Y para hablar en juicio contra el pobre.

d. 32:8 Pero el generoso pensará generosidades, y por generosidades será exaltado.

 

 

Juicio a los ángeles.

Dios castigará la maldad de los ángeles caídos.

a. 24:21 Acontecerá en aquel día, que Jehová castigará al ejército de los cielos en lo alto, y a los reyes de la tierra sobre la tierra.

b. 24:22 Serán amontonados, como se aglomera a los encarcelados en calabozos, y en prisión quedarán encerrados. Serán castigados, después de muchos días.

 

 

 

 


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