Profecía
de Jesús en Isaías. Segunda venida.
Profecía sobre la demanda de la sangre de los justos.
1. A 70 años de su venida se
demanda la sangre de los justos.
a. 63:1 ¿Quién es este que viene
de Edom, de Bosra, con vestidos rojos? ¿Este hermoso vestido, que marcha en la
grandeza de su poder? Yo, el que hablo en justicia, grande para salvar.
b. 63:2 ¿Por qué es rojo tu
vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar?
c. 63:3 He pisado yo solo el
lagar, y de los pueblos nadie estaba conmigo. Los pisé con mi ira, y los hollé
con mi furor. Y su sangre salpicó mis vestidos. Y manché todas mis ropas.
d. 63:4 Porque el día de la
venganza está en mi corazón, y el año de mis redimidos ha llegado.
e. 63:5 Miré, y no había quien
ayudara. Me maravillé de que no hubiera quien sustentase. Me salvó mi brazo, y
me sostuvo mi ira.
f. 63:6 Con mi ira, hollé los
pueblos, los embriagué en mi furor, y derramé en tierra su sangre.
g. 63:7 De las misericordias de
Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová. Conforme a todo lo que Jehová
nos ha dado. Y de la grandeza de sus beneficios hacia la casa de Israel. Les ha
hecho según sus misericordias, y según la multitud de sus piedades.
2. La causa de demandar la sangre
del justo de Israel.
a. 63:10 Pero ellos fueron
rebeldes, e hicieron enojar su Santo Espíritu. Por lo cual se les volvió
enemigo, y él mismo peleó contra ellos.
3. Dios estuvo presente con su
Espíritu entre ellos.
a. 63:11 Pero se acordó de los
días antiguos, de Moisés y de su pueblo, diciendo: ¿Dónde está el que les hizo
subir del mar con el pastor de su rebaño? ¿Dónde el que puso en medio de él su
Santo Espíritu?
b. 63:12 El que los guió por la
diestra de Moisés, con el brazo de su gloria. El que dividió las aguas delante
de ellos, haciéndose así nombre perpetuo.
c. 63:13 El que los condujo por
los abismos, como un caballo por el desierto, sin que tropezaran.
d. 63:14 El Espíritu de Jehová los
pastoreó, como a una bestia que desciende al valle. Así pastoreaste a tu
pueblo. Para hacerte nombre glorioso.
4. La consecuencia de haber
desobedecido, son cegados.
a. 63:15 Mira desde el cielo, y
contempla desde tu santa y gloriosa morada. ¿Dónde está tu celo, y tu poder, la
conmoción de tus entrañas y tus piedades para conmigo? ¿Se han acabado?
b. 63:16 Pero tú eres nuestro
padre, si bien Abraham nos ignora, e Israel no nos conoce. Tú, oh, Jehová, eres
nuestro padre. Nuestro Redentor perpetuo es tu nombre.
c. 63:17 ¿Por qué, oh, Jehová, nos
has hecho errar de tus caminos, ¿y endureciste nuestro corazón a tu temor?
Vuélvete por amor de tus siervos, por las tribus de tu heredad.
d. 63:18 Por poco tiempo lo poseyó
tu santo pueblo. Nuestros enemigos han hollado tu santuario.
e. 63:19 Hemos venido a ser como
aquellos de quienes nunca te enseñoreaste, sobre los cuales nunca fue llamado
tu nombre.
“Jesús predijo que
no quedaría piedra sobre piedra del templo construido por los romanos. Lucas
21:6. Jesús también dijo demandar de la generación de su época la sangre. Para
que venga sobre ustedes toda la sangre justa que se ha derramado sobre la
tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de
Berequías, a quien mataron entre el templo y el altar. Y así sucedió en el año
70. Tito Vespasiano quemo a Jerusalén, y muchos judíos murieron. Fue el
comienzo de la primera diáspora judía, después de Cristo. También murieron
muchos judíos, por los romanos. Siendo antorchas, comidos por leones y quemados
en pieles de animales”.
La
bendición de Noé a sus hijos será cumplida.
Profecía
sobre Jafet será engrandecido.
Engrandezca
Dios a Jafet. Habite en las tiendas de Sem, y Canaán sea su siervo. Génesis
9:27.
Esta
bendición profética, que le dio Noé a sus hijos, se cumplió en la tierra de Canaán,
se cumplió en la primera venida de Jesús, en el Imperio Romano y con la
Comunidad Europea, se está cumpliendo en su Segunda Venida en Gloria.
1. La
tierra que Dios les dio para adorarlo, ellos adoraron a ídolos. Según la profecía
de Isaías
a. 2:6 Ciertamente tú has dejado a tu pueblo, la casa de Jacob.
Porque están llenos de costumbres traídas del oriente. Y de agoreros, como los
filisteos. Pactan con los hijos de los extranjeros.
b. 2:7 Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no
tienen fin. También está su tierra llena de caballos, y sus carros son
innumerables.
c. 2:8 Además, su tierra está llena de ídolos. Se han
arrodillado ante la obra de sus manos.
d. 2:9 Ante lo que
fabricaron con sus dedos, se ha inclinado el hombre, y el varón se ha
humillado. Por tanto, no los perdones.
“Israel y
Judá decayeron por quebrantar su pacto. Cuando vino el Mesías, no poseían la
gloria que Dios había dado a David y su hijo Salomón como reyes de Israel.
Pasando la ciudad de Judá en Jerusalén a ser del Imperio Romano, el cuál Dios
había engrandecido. A los descendientes de Jafet. Y ellos habitaron en la
tierra de Sem, descendientes de Israel. Les servía, los descendientes de Cam”.
Y la profecía dice: Engrandezca Dios a Jafet. Habite en las tiendas de Sem, y Canaán
sea su siervo. Génesis 9:27.
“Retomando
estos hechos. En el año 1948 Israel fue constituida como Nación por la naciente
ONU. Continuó la guerra por Israel para recuperar totalmente su territorio.
Guerra que dura hasta nuestros días”.
“En su segunda venida, también, se cumplirá la
profecía de Jafet, que dice: Que Dios lo engrandezca. Los descendientes de
Jafet era la naciente Europa en la época de Jesús. Actualmente es Europa, la
cual tomará lugar en la guerra. Los canales están dados. Con el Canal de Suez.
Que une a Europa con Israel, Asía e Egipto”. Europa subyugará a Israel. Ya como
Europa y no como Imperio Romano, sino como Imperio Europeo, la que actualmente
es la unión europea, con 27 países miembros”.
Israel
esparcida por el mundo.
1.
La casa de Israel anduvo errante por no escuchar a Jehová.
a.
66:1 Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies.
¿Dónde está la casa que me vas a edificar, y dónde el lugar de mi reposo?
b.
66:2 Mi mano hizo todas estas cosas, y así fueron todas estas cosas, dice
Jehová. Pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu. Y que tiembla a
mi palabra.
c.
66:3 El que sacrifica buey es como si matase a un hombre. El que sacrifica
oveja, como si degollase un perro. El que hace ofrenda, como si ofreciese
sangre de cerdo. El que quema incienso, como si bendijese a un ídolo. Y porque
escogieron sus propios caminos, y su alma amó sus abominaciones.
d.
66:4 También yo escogeré para ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que
temieron. Porque llamé, y nadie respondió. Hablé, y no oyeron. Si no que
hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que me desagrada.
e.
66:5 Ustedes, los que tiemblan a su palabra. Oigan la palabra de Jehová:
Ustedes, hermanos, que son aborrecidos, y los echan fuera por causa de mi
nombre, dicen: Jehová sea glorificado. Él se mostrará para alegría de ustedes.
Pero ellos serán confundidos.
f.
66:6 Voz de alboroto de la ciudad, voz del templo, voz de Jehová que da el pago
a sus enemigos.
g.
66:7 Antes que estuviese de parto, dio a luz. Antes que le viniesen dolores,
dio a luz hijo.
2. Israel, en el
año 1948, fue una Nación en un día.
a.
66:8 ¿Quién oyó cosa semejante? ¿Quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un
día? ¿Nacerá una nación de una vez? Por tanto, en cuanto Sion estuvo de parto,
dio a luz sus hijos.
b.
66:9 Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? Dijo Jehová. Yo que hago engendrar,
¿impediré el nacimiento? Dice tu Dios.
c.
66:10 Alégrense y gócense con ella, todos los que amán Jerusalén; llénense de
gozo con ella, todos los que se duelen por ella.
d.
66:11 Para que mames y se sacien de los pechos de sus consolaciones. Para que
bebas, y se deleiten con el resplandor de su gloria.
3. Vendrán todos
los desterrados a Israel en paz.
a.
66:12 Porque así dice Jehová: Miren, que yo extiendo sobre ella paz como un
río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda. Y mamarás, en
los brazos serás traído. Y sobre las rodillas serás mimado.
b.
66:13 Como aquel a quien consuela su madre, así los consolaré yo a ustedes, y
en Jerusalén tomarán consuelo.
c.
66:14 Veras, y se alegrará su corazón. Sus huesos reverdecerán como la hierba.
La mano de Jehová será conocida para con sus siervos. Y se enojará contra sus
enemigos.
4. Los esparcidos
de Jacob serán reunidos de todas las naciones.
a. 27:6 Días vendrán cuando Jacob
echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel. Y la faz del mundo llenará
de fruto.
b. 27:7 ¿Acaso ha sido herido como
quien lo hirió, o ha sido muerto como los que lo mataron?
c. 27:8 Con medida lo castigarás
en sus vástagos. El los remueve con su recio viento en el día del aire solano.
d. 27:9 De esta manera, por tanto,
será perdonada la iniquidad de Jacob, y este será todo el fruto, la remoción de
su pecado. Cuando haga todas las piedras del altar como piedras de cal
desmenuzadas. Y no se levanten los símbolos de Asera ni las imágenes del sol.
e. 27:10 Porque, la ciudad
fortificada será desolada, la ciudad habitada será abandonada y dejada como un
desierto. Allí pastará el becerro, allí tendrá su majada, y acabará sus ramas.
f. 27:11 Cuando sus ramas se
sequen, serán quebradas. Mujeres vendrán a encenderlas. Porque aquel no es
pueblo de entendimiento. Por tanto, su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni
se compadecerá de él, el que lo formó.
g. Isa 27:12 Acontecerá en aquel
día, que trillará Jehová desde el río Éufrates, hasta el torrente de Egipto. Y
los hijos de Israel, serán reunidos uno a uno.
5.
Los esparcidos de Israel vendrán a adorar a Jerusalén.
a.
27:13 Acontecerá también, en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y
vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria. Y los que habían
sido desterrados a Egipto. Y adorarán a Jehová en el monte santo, en Jerusalén.
La
humanidad será avergonzada delante de Dios.
Sucesos
del futuro fin del mundo. Referencia a Mateo 24.
1. La altivez del ser humano decaerá por la presencia
de Dios.
a. 2:10 Métete en la peña, escóndete en el polvo, de la presencia
temible de Jehová, y del resplandor de su majestad.
b. 2:11 La altivez de los ojos del hombre será abatida. Y la soberbia de
los hombres será humillada. Y Jehová solo será exaltado en aquel día.
c. 2:12 Porque día de Jehová de los ejércitos, vendrá sobre todo
soberbio y altivo. Sobre todo, enaltecido. Y será abatido.
d. 2:13 Sobre todos los cedros del Líbano, altos y erguidos. Y sobre
todas las encinas de Basan.
e. 2:14 Sobre todos los montes altos. Y sobre todos los collados
elevados.
f. 2:15 Sobre toda torre alta. Y sobre todo muro fuerte.
g. 2:16 Sobre todas las naves de Tarsis. Y sobre todas las pinturas
preciadas.
h. 2:17 La altivez del hombre será abatida. Y la soberbia de los hombres
será humillada. Y solo Jehová será exaltado en aquel día.
i. 2:18 Y quitará totalmente los ídolos.
j. 2:19 Y se meterán en las cavernas de las peñas. En las aberturas de
la tierra. Por la presencia temible de Jehová. Por el resplandor de su
majestad. Cuando él se levante para castigar la tierra.
k. 2:20 Aquel día arrojará el hombre a los topos y murciélagos sus
ídolos de plata. Y sus ídolos de oro, que hicieron. Para adorar.
l. 2:21 Se meterá en las hendiduras de las rocas. En las cavernas de las
peñas. Por la presencia formidable de Jehová. Por el resplandor de su majestad.
Cuando se levante para castigar la tierra.
2. Los seres humanos estarán aterrados.
a. 13:8 Se llenarán
de terror. Angustias y dolores se apoderarán de ellos. Tendrán dolores como
mujer de parto. Se asombrará cada cual al mirar a su compañero. Porque sus
rostros, son rostros de llamas.
b. 13:9 Mira, que el
día de Jehová viene. Terrible, de indignación y ardor de ira. Para convertir la
tierra en soledad, y raer de ella a sus pecadores.
d. 13:11 Castigaré
al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad. Haré que cese la
arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes.
e. 13:12 Haré más
precioso que el oro fino al varón, y más que el oro de Ofir al hombre.
g. 13:14 Como gacela
perseguida, y como oveja sin pastor. Cada cual mirará hacia su pueblo, y cada
uno huirá a su tierra.
h. 13:15 Cualquiera
que sea hallado será herido con lanza. Y cualquiera que por ellos sea agarrado,
caerá por herida de arma.
i. 13:16 Sus niños
serán estrellados delante de ellos. Sus casas serán saqueadas, y violadas sus
mujeres.
Las
potencias del cielo serán conmovidas.
Los
cuerpos celestes.
1. La luna y el sol oscurecerá cuando llegue su reino.
a. 13:10 Por lo cual
las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz. El sol se oscurecerá
al nacer. Y la luna no dará su resplandor.
b. 13:13 Porque haré
estremecer los cielos, y la tierra se moverá de su lugar. En la indignación de
Jehová de los ejércitos, y en el día del ardor de su ira.
c.
24:23 La luna se avergonzará, y el sol se confundirá. Cuando Jehová de los
ejércitos reine en el monte de Sion y en Jerusalén. Y delante de sus ancianos
sea glorioso.
Por la incredulidad, Israel será destruida.
La continua incredulidad de Israel cuando él venga.
1. Una inminente
destrucción de Israel.
a.
28:1 ¡Ay de la corona de soberbia de los ebrios de Efraín, y de la flor
caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil
de los aturdidos del vino!
b.
28:2 Jehová tiene uno que es fuerte y poderoso. Como turbión de granizo y como
torbellino trastornador, como ímpetu de recias aguas que inundan, con fuerza,
derriba a tierra.
c.
28:3 Con los pies será pisoteada la corona de soberbia de los ebrios de
Efraín.
d.
28:4 Será la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza
del valle fértil, como la fruta temprana, la primera del verano, la cual,
apenas la ve el que la mira, se la traga, en cuanto la tiene a mano.
2. Rechazan la
enseñanza de su doctrina por su ebriedad.
a.
28:7 Pero también, estos erraron con el vino, y con sidra se
entontecieron. El sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron trastornados
por el vino. Se aturdieron con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el
juicio.
b.
28:8 Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber
lugar limpio.
c.
28:9 Dirán, acaso no sabemos nosotros que hemos de enseñar. Para que
vengan a darnos instrusiones. ¿Van a enseñarnos ciencia, o a comprender la
doctrina? Si no somos unos niños pequeños, para que nos enseñen.
3. Dios los obligará a creerle con
su Espíritu a los sacerdotes.
a.
28:10 Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón
tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá.
b.
28:11 Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este
pueblo.
c.
28:12 A los cuales él dijo: Este es el reposo. Den reposo al cansado. Y
este es el refrigerio. Pero ellos no quisieron oír.
d.
28:13 Por tanto, La palabra de Jehová, les será mandamiento, tras
mandamiento, mandato sobre mandato, renglón, tras renglón, línea sobre línea,
un poquito allí, otro poquito allá. Hasta que vayan y caigan de espaldas. Sean
quebrantados, enlazados y convencidos.
4. Rechazaron su
pacto, colocaron su propio gobierno.
a.
28:14 Por tanto, varones burladores que gobiernan a este pueblo que está
en Jerusalén, oigan la palabra de Jehová.
b.
28:15 Por cuanto han dicho: Pacto tenemos hecho con la muerte, e hicimos
convenio con el Seol. Cuando pase el turbión del azote, no llegará a nosotros.
Porque hemos puesto nuestro refugio en la mentira, y en la falsedad nos
esconderemos.
5. Jesús, la
piedra angular que ellos rechazaron.
a.
28:16 Por tanto, Jehová el Señor dice así: Mira, yo he puesto en Sion por
fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable.
El que creyese, estará firme.
6. Hará un justo
juicio, y serán librados de la muerte eterna.
a.
28:17 Ajustaré el juicio a una medida, y la justicia a un nivel. Granizo
barrerá el refugio de la mentira, y aguas arrollarán el escondite.
b.
28:18 Será anulado su pacto con la muerte, y su convenio con el Seol no
será firme. Cuando pase el chaparrón del azote, serán pisoteados con él.
7. Estén atentos,
sepan comprender cuál es el tiempo.
a.
28:23 Estén atentos, y oigan mi voz. Atiendan, y oigan mi dicho.
b.
28:24 El que ara para sembrar, ¿arará todo el día? ¿Romperá y quebrará los
terrones de la tierra?
c.
28:25 Cuando ha igualado su superficie, ¿no derrama el eneldo, siembra el
comino, pone el trigo en hileras, la cebada en el lugar señalado, y la avena en
su borde apropiado?
d.
28:26 Porque su Dios le instruye, y le enseña lo recto.
e.
28:27 El eneldo no se trilla con trillo, ni sobre el comino se pasa rueda
de carreta. Si no que con un palo se sacude el eneldo, y el comino con una
vara.
f.
28:28 El grano se trilla; pero no lo trillará para siempre, ni lo comprime
con la rueda de su carreta, ni lo quebranta con los dientes de su trillo.
g.
28:29 También esto salió de Jehová de los ejércitos. Para hacer
maravilloso el consejo y engrandecer la sabiduría.
Jesús nos arrebatará
Estén
atentos con el día del arrebatamiento.
a. 28:19 Luego que comience a
pasar, él los arrebatará. Porque de mañana en mañana pasará, de día y de noche.
Y será ciertamente espanto el entender lo oído.
b. 28:20 La cama será corta,
para poder estirarse, y la manta estrecha para poder envolverse.
c. 28:21 Porque Jehová se
levantará como en el monte Perazim, como en el valle de Gabaón se enojará. Para
hacer su obra, su extraña obra. Y para hacer su operación, su extraña
operación.
d. 28:22 Ahora, por
consiguiente, no se burlen. Para que no se aprieten más sus ataduras. Porque
destrucción ya determinada sobre toda la tierra he oído del Señor, Jehová de
los ejércitos.
Egipto en el escenario apocalíptico
El país de Egipto en el escenario
apocalíptico.
1.
El río Nilo se secará y se pasará caminando.
a. 11:15 Secará
Jehová la lengua del mar de Egipto. Levantará su mano con el poder de su
Espíritu sobre el río. Lo herirá en sus siete brazos, y hará que pasen por él,
con sandalias.
b. 11:16 Habrá
camino para el remanente de su pueblo. El que quedó de Asiria, de la manera que
lo hubo para Israel, el día que subió de la tierra de Egipto.
Profecía sobre Egipto en los tiempos de su venida. Destrucción de Egipto en la
guerra contra las naciones.
a. 19:1 Profecía sobre Egipto.
Mira, que Jehová monta sobre una ligera nube, y entrará en Egipto. Los ídolos
de Egipto temblarán delante de él, y desfallecerá el corazón de los egipcios
dentro de ellos.
b. 19:2 Levantaré egipcios contra
egipcios, y cada uno peleará contra su hermano, cada uno contra su prójimo.
Ciudad contra ciudad, y reino contra reino.
c. 19:3 El espíritu de Egipto se
desvanecerá en medio de él, y destruiré su consejo. Preguntarán a sus imágenes,
a sus hechiceros, a sus evocadores y a sus adivinos.
Los
egipcios bajo el imperio Babilónico o la actual Irak.
a. 19:4 Entregaré a Egipto en
manos de un señor duro, y un rey violento se enseñoreará de ellos, dice el
Señor, Jehová de los ejércitos.
El
río Nilo se secará.
a. 19:5 Las aguas del mar
faltarán. El río se agotará y secará. 11:15-16
Las
causas de secarse las aguas del Nilo.
a. 19:6 Se alejarán los ríos, se
agotarán y secarán las corrientes de los fosos. La caña y el carrizo serán
cortados.
b. 19:7 La pradera de junto al
río, de junto a la ribera del río, y toda sementera del río. Se secarán, se
perderán, y dejarán de existir.
Consecuencias
de secarse el río Nilo.
a. 19:8 Los pescadores también se
entristecerán. Harán duelo entre todos los que echan anzuelo en el río.
Desfallecerán los que extienden la red sobre las aguas.
b. 19:9 Serán confundidos los que
labran lino fino y los que tejen redes.
c. 19:10 Porque todas sus redes
serán rotas. Y se entristecerán todos los que hacen viveros para peces.
El
concejo, para dejar de secarse el río, no dará resultado.
a. 19:11 Ciertamente son necios
los príncipes de Zoán. El consejo de los prudentes consejeros de Faraón se ha
desvanecido. ¿Cómo dirás a Faraón?: Yo soy hijo de los sabios, e hijo de los
reyes antiguos.
b. 19:12 ¿Dónde están ahora
aquellos tus sabios? Que te digan ahora, o te hagan saber, qué es lo que Jehová
de los ejércitos ha determinado sobre Egipto.
c. 19:13 Se han desvanecido los
príncipes de Zoán, se han engañado los príncipes de Menfis. Engañaron a Egipto,
los que son la piedra angular de sus familias.
d. 19:14 Jehová mezcló espíritu de
vértigo en medio de él; e hicieron errar a Egipto en toda su obra, como
tambalea el ebrio en su vómito.
e. 19:15 No aprovechará a Egipto
cosa que haga la cabeza o la cola, la rama o el junco.
La
arrogancia de Egipto será humillada.
a. 19:16 En aquel día los egipcios
serán como mujeres. Porque se asombrarán y temerán. En la presencia de la mano
alta de Jehová de los ejércitos. Que él levantará contra ellos.
Egipto
verá el consejo dado a Judá y temerá.
a. 19:17 La tierra de Judá será de
espanto a Egipto. Porque todo hombre que de Egipto se acordase. Temerá por
causa del consejo, que Jehová de los ejércitos, acordó sobre Judá.
Las
ciudades que quedarán a Egipto.
a. 19:18 En aquel tiempo habrá
cinco ciudades en la tierra de Egipto. Del lenguaje de Canaán, y que juren por
Jehová de los ejércitos. Una será llamada la ciudad de Herez.
La
señal del monumento en la frontera de Egipto.
a. 19:19 En aquel tiempo habrá
altar. Para Jehová en medio de la tierra de Egipto, y monumento a Jehová junto
a su frontera.
b. 19:20 Será por señal y por
testimonio a Jehová de los ejércitos en la tierra de Egipto; porque clamarán a
Jehová a causa de sus opresores. Él les enviará salvador y príncipe que los
libre.
c. 19:21 Jehová será conocido de
Egipto, y los de Egipto conocerán a Jehová en aquel día. Harán sacrificio y
oblación. Harán votos a Jehová, y los cumplirán.
d. 19:22 Herirá Jehová a Egipto;
herirá y sanará. Seguirán a Jehová, les será clemente y los sanará.
La
bendición de ser primero Egipto.
a. 19:23 En aquel tiempo, habrá
una calzada de Egipto a Asiria. Los asirios entrarán en Egipto. Y los egipcios
en Asiria. Los egipcios servirán con los asirios a Jehová.
b. 19:24 En aquel tiempo Israel
será tercero con Egipto y con Asiria. Para recibir la bendición en medio de la
tierra.
c. 19:25 Porque Jehová de los
ejércitos los bendecirá, diciendo: Bendito el pueblo mío de Egipto, y el asirio
obra de mis manos, e Israel mi heredad.
La tierra
será destruida por no creer en su pacto eterno y sempiterno.
1. La tierra será destruida, enferma
y esparcida.
a. 24:1 Vienen día, en el que
Jehová vaciará la tierra y la desnudará. Trastorna su aspecto, y hará que sus
habitantes sean esparcidos.
b. 24:2 Sucederá, de igual forma,
al pueblo, como también al sacerdote. Al siervo, así a como a su amo. Como a la
criada, así a su ama. Como al que compra, así al que vende. Como al que presta,
al que toma prestado. Como al que da algo, así al que lo recibe.
c. 24:3 La tierra será enteramente
vaciada, y completamente saqueada. Porque Jehová ha pronunciado esta palabra.
d. 24:4 Se destruyó, cayó la
tierra. Enfermó, cayó el mundo. Enfermaron los altos pueblos de la tierra.
2.
La causa de la destrucción de la tierra.
a. 24:5 La tierra se contaminó
bajo sus habitantes. Porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho,
quebrantaron el pacto sempiterno.
b. 24:6 Por esta causa la
maldición consumió la tierra, sus moradores fueron asolados. Por esta causa
fueron consumidos los habitantes de la tierra. Y se disminuyó la cantidad los
hombres.
3.
Las consecuencias que traerá la tierra destruida.
a. 24:7 Se perdió el vino, enfermó
la vid, gimieron todos los que eran alegres de corazón.
b. 24:8 Cesó el regocijo de los
panderos, se acabó el estruendo de los que se alegran, cesó la alegría del
arpa.
c. 24:9 No beberán vino cantando.
La sidra será amarga a los que la bebiesen.
d. 24:10 Quebrantada está la
ciudad por la vanidad. Toda casa se ha cerrado. Para que no entre nadie.
e. 24:11 Hay clamores por falta de
vino en las calles. Todo el gozo se oscureció, se desapareció la alegría de la
tierra.
f. 24:12 La ciudad quedó desolada,
y la puerta fue derribada por la situación de ruina.
g. 24:13 Porque así será en medio
de la tierra, en medio de los pueblos, como olivo sacudido. Como el rebuscar
después de la vendimia.
4.
Buscarán a Jehová los perversos.
a. 24:14 Estos alzarán su voz,
cantarán gozosos por la grandeza de Jehová. Desde el mar darán voces.
b. 24:15 Glorifiquen por esto a
Jehová en los valles. En las orillas del mar sea nombrado Jehová Dios de
Israel.
c. 24:16 De lo más lejano de la
tierra oímos cánticos: Gloria al justo. Y yo dije: ¡mi desgracia, mi desgracia,
ay de mí! Porque los prevaricadores siguen prevaricando. Son prevaricadores con
prevaricación desleales.
El futuro de la tierra.
1.
Antes de su venida, la tierra sufrirá.
a. 33:8 Las calzadas están
deshechas, cesaron los caminantes. Ha anulado el pacto, aborreció las ciudades,
tuvo en nada a los hombres.
b. 33:9 Se enlutó, enfermó la
tierra. El Líbano se avergonzó, y fue cortado. Sarhón se ha vuelto como
desierto. Basan y el Carmelo fueron sacudidos.
2.
Antes de su venida, los pueblos se quemarán.
a. 33:10 Ahora me levantaré, dice
Jehová; ahora seré exaltado, ahora seré engrandecido.
b. 33:11
Concebiste hierva, darás a luz basura. El
soplo de su fuego los consumirá.
c. 33:12 Los pueblos serán
calcinados, como la cal quemada. Como espinos cortados, serán quemados con
fuego. 9:18
d. 33:13 Oigan, los que están
lejos, lo que he hecho. Y ustedes, los que están cerca, conozcan mi poder.
e. 33:14 Los pecadores se
aterraron en Sion. Espantados y aterrorizados estarán los hipócritas. Pensaron
¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará
con las llamas eternas?
El juicio
a las naciones en la tierra.
El castigo de los malos.
Dios castigará la maldad de los
reyes sobre la tierra.
a. 24:17 Terror, foso y red sobre
ti, oh morador de la tierra.
b. 24:18 Acontecerá, que el que
huyese de la voz del terror caerá en el foso. Y el que saliere de en medio del
foso, será preso en la red. Porque de lo alto, se abrirán ventanas, y temblarán
los cimientos de la tierra.
c. 24:19 Será quebrantada del todo
la tierra, enteramente desmenuzada será la tierra. En gran manera será la
tierra conmovida.
d. 24:20 Temblará la tierra como
un ebrio, y será removida como una choza. Será gravé sobre ella su pecado,
caerá, y nunca más se levantará.
La
protección de Dios se apartará de las naciones.
25:6 Jehová de los ejércitos, hará
en este monte a todos los pueblos, banquete de manjares suculentos, banquete de
vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados.
25:7 Destruirá en este monte, la
cubierta con que están cubiertos todos los pueblos. Y el velo que envuelve a
todas las naciones.
Restauración de Israel.
Restaurará el
remanente de Israel a su tierra.
1. Todos los desterrados volverán
a Israel.
a. Isa 11:11
Asimismo acontecerá, en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano. Para
recobrar el remanente de su pueblo. Que aún quede en Asiria, Egipto, Patros,
Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar.
b. 11:12 Levantará
bandera a las naciones, y juntará los desterrados de Israel. Y reunirá los
esparcidos de Judá, de los cuatro confines de la tierra.
c. 11:13 Se disipará
la envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá
envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín.
d. 11:14 Si no
volarán sobre los hombros de los filisteos al occidente. Saquearán también a
los de oriente. Edom y Moab les servirán. Y los hijos de Amón los obedecerán.
El remanente de Israel volverá a su tierra.
Antes de su venida se destruirá el mundo.
1.
En ese tiempo habrá tribulación.
a. 34:1 Acérquense, naciones.
Reúnanse para escuchar. Pueblos, escuchen. Oiga la tierra y cuanto hay en ella.
El mundo y todo lo que produce.
b. 34:2 Porque Jehová está
molesto, contra todas las naciones, e indignado contra todo el ejército de
ellas. Las destruirá y las entregará al matadero.
c. 34:3 Los muertos de ellas serán
arrojados, y de sus cadáveres se levantará hedor. Los montes se disolverán por
la sangre de ellos.
d. 34:4 Todo el ejército de los
cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro. Caerá todo su
ejército, como se cae la hoja de la parra. Como se cae la de la higuera.
e. 34:5 Porque, en los cielos, se
embriagará mi espada. Mira, que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el
pueblo de mi anatema.
f. 34:6 Llena está de sangre la
espada de Jehová, engrasada está de grosura, de sangre de corderos y de machos
cabríos. De grosura de riñones de carneros. Porque Jehová tiene sacrificios en
Bosra, y grande matanza en tierra de Edom.
g. 34:7 Con ellos caerán búfalos,
y toros con becerros. Su tierra se embriagará de sangre, y su polvo se
engrasará de grosura.
La tierra de Sion será vengada.
1.
Dios hará venganza en el pleito con Sion.
a. 34:8 Porque es día de venganza
de Jehová, año de retribuciones en el pleito de Sion.
b. 34:9 Sus arroyos se convertirán
en brea, su polvo en azufre, y su tierra en brea ardiente.
c. 34:10 No se apagará de noche ni
de día, perpetuamente subirá su humo. De generación en generación, será
asolada. Jamás y nunca pasará nadie por ella.
2.
En su tierra habitarán los animales.
a. 34:11 Se adueñarán de ella el
pelícano y el erizo, la lechuza y el cuervo morarán en ella. Se extenderá sobre
ella cordel de destrucción, y niveles de asolamiento.
b. 34:12 Llamarán a sus príncipes,
príncipes sin reino. Y todos sus grandes serán nada.
c. 34:13 En sus alcázares crecerán
espinos, y ortigas. Cardos en sus fortalezas. Serán moradas de chacales, y
patio para los pollos de los avestruces.
d. 34:14 Las fieras del desierto
se encontrarán con las hienas, y la cabra salvaje gritará a su compañero. La
lechuza también tendrá allí morada, y hallará para ella reposo.
e. 34:15 Allí anidará el búho,
pondrá sus huevos, y sacará sus pollos. Y los juntará debajo de sus alas.
También se juntarán allí buitres, cada uno con su compañera.
3.
Dios tiene presente la promesa de su tierra.
a. 34:16 Indagar en el libro de
Jehová, y lean si faltó alguno de ellos. Ninguno faltó con su compañera; porque
su boca mandó, y los reunió su mismo Espíritu.
b. 34:17 Él les echó suertes, y su
mano les repartió con cordel. Para siempre la tendrán por heredad. De
generación en generación morarán allí.
Fructificará el desierto y fluirá manantiales de agua.
1.
El desierto florecerá y habrá manantiales.
a. 35:1 Se alegrarán el desierto y
las áreas solas. El terreno que no se cultiva se gozará. Porque florecerá, como
un jardín de rosas.
b. 35:2 Florecerá abundantemente.
También se alegrará y cantará con júbilo. Tendrán la gloria del Líbano. La
hermosura del Carmelo y de Sharon. Porque ellos verán la gloria de Jehová, la
hermosura de nuestro Dios.
c. 35:3 Fortalezcan las manos los
cansados, afirmen las rodillas los débiles.
d. 35:4 Digan a los
de corazón sin aliento: Esforzarse, no temas. Porque, nuestro Dios, viene y los
recompensará, les pagará. Dios mismo vendrá, y los salvará.
e. 35:5 En ese tiempo, los ojos de
los ciegos verán, y los oídos de los sordos se escucharán.
f. 35:6 En aquel tiempo, el cojo
se levantará y saltará como un ciervo. La lengua del mudo cantará. Porque,
cavaran pozos en el desierto. Y torrentes de agua fluirán en la soledad del
desierto.
g. 35:7 El lugar seco, se
transformará en estanque. Y el seco en manantiales de aguas. En la morada de
los chacales, en su guarida, habrá cañas y juncos.
Los redimidos de Israel regresarán por un nuevo camino.
1.
Se abrirá camino por el desierto para su pueblo.
a. 35:8 Allí habrá camino y
calzada. Será llamado Camino de Santidad. No pasará inmundo por él. Si no que
él mismo estará con ellos. El que anduviese en este camino. Por muy torpe que
sea, no se extraviará.
b. 35:9 Allí no habrá león, ni
fiera subirá por él, ni allí se hallará. Para que caminen los redimidos.
c. 35:10 Los redimidos de Jehová
volverán, y vendrán a Sion con alegría. Será sobre sus cabezas, habrá gozo
perpetuo. Tendrán gozo y alegría. No habrá tristeza, ni llantos.
La
resurrección de los muertos.
La resurrección de los muertos.
1.
El justo que confía en Dios resucitará.
a. 26:1 En aquel día cantarán este
cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros
y antemuro.
b. 26:2 Abran las puertas, y
entrará la gente justa, guardadora de verdades.
c. 26:3 Tú guardarás en completa
paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.
d. 26:4 Confía en Jehová
perpetuamente. Porque en Jehová, el Señor, está la fortaleza de los siglos.
e. 26:5 Porque derribó a los que
moraban en lugar sublime; humilló a la ciudad exaltada, la humilló hasta la
tierra, la derribó hasta el polvo.
f. 26:6 La hollará pie, los pies
del afligido, los pasos de los menesterosos.
g. 26:7 El camino del justo es
rectitud; tú, que eres recto, pesas el camino del justo.
La
resurrección de los muertos que en él esperaron.
25:8 Destruirá a la muerte para
siempre. Enjugará Jehová el Señor, toda lágrima de todos los rostros. Y quitará
la afrenta de su pueblo de toda la tierra. Porque Jehová lo ha dicho.
25:9 Se dirá en aquel día: Miren,
este es nuestro Dios, le hemos esperado. Y nos salvará. Este es Jehová, a quien
hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.
2.
Jehová acabó toda su obra.
a. 26:8 También en el camino de
tus juicios, oh, Jehová, te hemos esperado; tu nombre y tu memoria son el deseo
de nuestra alma.
b. 26:9 Con mi alma te he deseado
en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a
buscarte. Porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del
mundo aprenden justicia.
c. 26:10 Se mostrará piedad al
malvado, y no aprenderá justicia. Porque en tierra de rectitud hará iniquidad,
y no mirará a la majestad de Jehová.
d. 26:11 Jehová, tu mano está
alzada. Pero ellos no ven. Verán al fin, y se avergonzarán los que envidian a
tu pueblo. Y a tus enemigos fuego los consumirá.
e. 26:12 Jehová, tú nos darás paz.
Porque también hiciste en nosotros todas nuestras obras.
f. 26:13 Jehová Dios nuestro,
otros señores fuera de ti, se han enseñoreado de nosotros. Pero en ti solamente
nos acordaremos de tu nombre.
g. 26:14 Están
muertos, han fallecido, están sin vida, no vivirán. Porque los castigaste,
destruiste y deshiciste todo su recuerdo.
3.
Los muertos en Cristo resucitan para vida eterna.
a. 26:15 Aumentaste el pueblo, oh,
Jehová, aumentaste el pueblo. Te hiciste glorioso. Ensanchaste todos los
confines de la tierra.
b. 26:16 Jehová, en la
tribulación, te buscaron; derramaron oración cuando los castigaste.
c. 26:17 Como la mujer encinta,
cuando se acerca el alumbramiento gime y da gritos en sus dolores, así hemos
sido delante de ti, oh, Jehová.
d. 26:18 Concebimos, tuvimos
dolores de parto, dimos a luz viento. Ninguna liberación hicimos en la tierra,
ni cayeron los moradores del mundo.
e. 26:19 Tus muertos vivirán. Sus
cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! Porque tu
rocío, es cuál rocío de hortalizas, y la tierra dará a sus muertos.
f. 26:20 Anda, pueblo mío, entra
en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas. Escóndete un poquito, por un
momento. En tanto pasa la indignación.
g. 26:21 Porque, en ese momento,
Jehová sale de su lugar. Para castigar al morador de la tierra. Por su maldad
contra él. Y la tierra descubrirá la sangre derramada sobre ella. Y no
encubrirá ya más a sus muertos.
El castigo de las naciones en la tierra.
1. Dios removerá en su castigo la
fuerza de los mares.
a. 27:1 En aquel día Jehová
castigará con su espada dura, grande y fuerte al leviatán serpiente veloz. Y al
leviatán serpiente tortuosa. Matará al dragón que está en el mar.
b. 27:2 En aquel día canten acerca
de la viña del vino rojo.
c. 27:3 Yo Jehová la guardo, cada
momento la regaré; la guardaré de noche y de día, para que nadie la dañe.
d. 27:4 No hay enojo en mí. ¿Quién
pondrá contra mí en batalla espinos y cardos? Yo los hollaré, los quemaré a
una.
e. 27:5 ¿O forzará alguien mi
fortaleza? Haga conmigo paz; sí, haga paz conmigo.
La promesa del Espíritu Santo.
La
promesa de su Espíritu Santo en su venida.
a. 32:14 Porque los palacios
quedarán desiertos, la multitud de la ciudad cesará. Las torres y fortalezas se
volverán cuevas para siempre, donde descansen asnos monteses, y ganados hagan
majada.
b. 32:15 Hasta que sobre nosotros
sea derramado el Espíritu de lo alto, y el desierto se convierta en campo
fértil. Y el campo fértil sea estimado por bosque.
El reposo de Dios.
1.
La esperanza del reposo de Dios.
a. 32:16 Habitará el juicio en el
desierto, y en el campo fértil morará la justicia.
b. 32:17 El efecto de la justicia
será paz. La labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre.
c. 32:18 Mi pueblo habitará en
morada de paz, en habitaciones seguras, y en recreos de reposo.
d. 32:19 Cuando caiga granizo, en
los montes. La ciudad será abatida, por la siembra y los animales.
e. 32:20 Pero los que siembren
junto a las aguas, serán dichosos. Dejando libres al buey y al asno, para que
puedan sobrevivir.
Castigo de los pueblos.
La justicia en su gobierno en la tierra.
1.
El castigo de los pueblos.
a. 33:1 ¡Ay de ti, que saqueas, y
nunca fuiste saqueado!; ¡qué haces deslealtad, pero nadie contra ti la hizo!
Cuando acabes de saquear, serás tú saqueado. Y cuando acabes de hacer
deslealtad, vendrá contra ti.
b. 33:2 Oh Jehová, ten
misericordia de nosotros, a ti hemos esperado. Sé también nuestra salvación en
tiempo de la tribulación. Tú, brazo, en el día de mañana, y libranos de esto.
c. 33:3 Los pueblos huyeron a la
voz del estruendo. Las naciones fueron esparcidas al levantarte tú.
d. 33:4 Sus despojos serán
recogidos, como cuando recogen orugas. Correrán sobre ellos, como de una a otra
parte, corren las langostas.
Anuncio
del reino.
El tiempo de anunciar el reino de
Dios.
a. 33:5 Será exaltado Jehová, el
cual mora en las alturas. Llenó a Sion de juicio y de justicia.
b. 33:6 Reinarán en tus tiempos,
la sabiduría y la ciencia. Y habrá salvación en abundancia. El temor de Jehová
será su tesoro.
c. 33:7 Mira, que sus embajadores
hablaran fuera de esta nación. Los mensajeros de paz llorarán amargamente.
El futuro de
los que cumplen su pacto.
1.
Los que cumplieron la palabra de Jehová.
a. 33:15 El que camina en justicia
y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias. El que sacude sus
manos, para no recibir soborno. El que tapa sus oídos, para no oír propuestas
sanguinarias. El que cierra sus ojos, para no ver las cosas malas.
b. 33:16 Este habitará en las
alturas. Fortaleza de rocas, será su lugar de refugio. Se le dará su pan, y sus
aguas no se agotarán.
c. 33:17 Tus ojos verán al Rey en
su hermosura. Verán la tierra que está lejos.
2.
A los pueblos orgullosos no visitarás.
33:18 Tu corazón imaginará el
espanto, y dirá: ¿Qué es del escriba? ¿qué del pesador del tributo? ¿Qué del
que pone en lista las casas más insignes?
33:19 No verás a aquel pueblo
orgulloso. Pueblo de lengua difícil de entender, de lengua tartamuda que no
comprendas.
3. Vendrán a Sion, a Jerusalén, ciudad de Jehová.
a. 33:20 Miraras a Sion, ciudad de
nuestras fiestas solemnes; tus ojos verán a Jerusalén, en morada de quietud. En
tienda que no será desarmada, ni serán arrancadas sus estacas, ni ninguna de
sus cuerdas será rota.
b. 33:21 Porque ciertamente allí
estará Jehová. Para fortalecernos. En lugar de ríos, de arroyos muy anchos. Por
el cual no andará barco de remos, ni por él pasará gran embarcación.
Pronto vendrá la salvación eterna de Dios.
Pronto vendrá la justicia de Dios.
1.
La justicia que Dios traerá para luz a las naciones.
a. 51:1 Óiganme, los que siguen la
justicia, los que buscan a Jehová. Miren a la piedra de donde fuiste cortado, y
al hueco de la cantera de donde fuiste arrancado.
b. 51:2 Mira a Abraham su padre, y
a Sara que los dio a luz. Porque cuando no era más que uno solo lo llamé, y lo
bendije y lo multipliqué.
c. 51:3 Ciertamente consolará
Jehová a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en
paraíso. Y su soledad en huerto de Jehová. En ella habrá alegría, gozo,
alabanza y tonos de canto.
d. 51:4 Esten atentos a mí, pueblo
mío, y óiganme, nación mía. Porque de mí saldrá la ley, y mi justicia para luz
de los pueblos.
e. 51:5 Cercana está mi justicia,
ha salido mi salvación, y mis brazos juzgarán a los pueblos. A mí me esperan
los de la costa, y en mi brazo ponen su esperanza.
f. 51:6 Alcen a los cielos sus
ojos, y miren abajo a la tierra. Porque los cielos serán deshechos como humo, y
la tierra se envejecerá como ropa de vestir. Y de la misma manera perecerán sus
moradores. Pero mi salvación será para siempre. Mi justicia no perecerá.
g. 51:7 Óiganme, los que conocen
justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temas afrenta de hombre, ni
desmayes por sus ultrajes.
2.
La justicia permanente de Dios.
a. 51:8 Porque como a vestidura
los comerá la polilla, como a lana los comerá gusano. Pero mi justicia
permanecerá perpetuamente, y mi salvación por siglos de siglos.
b. 51:9 Despiértate, despiértate,
vístete de poder, oh brazo de Jehová. Despiértate, como en el tiempo antiguo,
en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó a Rahab, y el que hirió al
dragón?
c. 51:10 ¿No eres tú el que secó
el mar, de las aguas del gran abismo? ¿El que transformó en camino las
profundidades del mar? ¿Para que pasaran los redimidos?
d. 51:11 Ciertamente, volverán los
redimidos de Jehová. Volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus
cabezas. Tendrán gozo y alegría. No habrá dolor, ni gemido.
e. 51:12 Yo, yo soy su consolador.
¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de
hombre, que es como heno?
f. 51:13 Ya te has olvidado de
Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra. Y todo el día
temiste continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para
destruir. ¿Pero dónde está el furor del que aflige?
g. 51:14 El preso agobiado pronto
será libertado. No morirá en la cárcel, ni le faltará su pan.
La humillación de su pueblo Israel ante los pueblos.
Su
salvación fue cumplida, pero ellos esperan señales.
a. 64:1 ¡Oh, si rompieses los
cielos, descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes!
b. 64:2 Como fuego abrasador de
fundiciones, fuego que hace hervir las aguas. ¡Para que hicieras notorio tu
nombre a tus enemigos, y las naciones temblasen a tu presencia!
c. 64:3 Cuando, haciendo cosas
terribles cuáles nunca esperábamos, descendiste, fluyeron los montes delante de
ti.
d. 64:4 Ni nunca oyeron, ni oídos
percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese, por el que en él
espera.
e. 64:5 Saliste al encuentro del
que con alegría hacía justicia, de los que se acordaban de ti en tus caminos.
Mira, tú te enojaste porque pecamos. En los pecados hemos perseverado por largo
tiempo. ¿Podremos acaso ser salvos?
f. 64:6 Si bien todos nosotros
somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia. Y
caímos todos nosotros como la hoja. Y nuestras maldades nos llevaron como
viento.
g. 64:7 Nadie hay que invoca tu
nombre, que se despierte para apoyarse en ti. Por lo cual escondiste de
nosotros tu rostro. Y nos dejaste sucumbir en poder de nuestras maldades.
Quemados
al fuego por persistir en su pecado.
a. 64:8 Pero Jehová, tú eres
nuestro padre. Nosotros barro, y tú el que nos formaste. Así que, obra de tus
manos somos todos nosotros.
b. 64:9 No te enojes sobremanera,
Jehová, ni tengas perpetua memoria de la iniquidad. Pero mira ahora, pueblo
tuyo somos todos nosotros.
c. 64:10 Tus santas ciudades están
desiertas. Sion es un desierto. Jerusalén una soledad.
d. 64:11 La casa de nuestro
santuario y de nuestra gloria, en la cual te alabaron nuestros padres, fue
consumida al fuego. Y todas nuestras cosas preciosas han sido destruidas.
e. 64:12 ¿Te estarás quieto, oh, Jehová,
¿sobre estas cosas? ¿Callarás, y nos afligirás sobremanera?
Las generaciones por fe salvadas por Dios.
El linaje del salvador y su pueblo rebelde.
1.
Las naciones y los pueblos buscarán esperarán en su salvación.
a. 65:1 Fui buscado por los que no
preguntaban por mí. Fui hallado por los que no me buscaban. Dije a gente que no
invocaba mi nombre: Estoy aquí, estoy aquí.
2.
Dios estuvo pendiente de Israel, pero persistió en su idolatría.
a. 65:2 Extendí mis manos todo el
día a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus
pensamientos.
b. 65:3 Pueblo que en mi rostro me
provoca de continuo a ira, sacrificando en huertos, y quemando incienso sobre
ladrillos.
c. 65:4 Que se quedan en los
sepulcros, y en lugares escondidos pasan la noche. Consumen carne de cerdo, y
en sus ollas hay caldo de cosas inmundas.
d. 65:5 Que dicen: Estate en tu
lugar, no te acerques a mí, porque soy más santo que tú. Estos son humo en mi
furor, fuego que arde todo el día.
e. 65:6 Observa, que escrito está
delante de mí; no callaré, sino que recompensaré, y daré el pago en su seno
f. 65:7 Por sus iniquidades, dice
Jehová, y por las iniquidades de sus padres juntamente. Los cuales quemaron
incienso sobre los montes. Y sobre los collados me afrentaron. Por tanto, yo
les mediré su obra antigua en su seno.
g. 65:8 Así ha dicho Jehová: Como
si alguno hallase mosto en un racimo, y dijese: No lo desperdicies, porque
bendición hay en él; así haré yo por mis siervos, que no lo destruiré a todos.
3.
Dios sacó descendencia a Jacob a pesar de su perversidad.
a. 65:9 Sacaré descendencia de
Jacob, y de Judá, heredero de mis montes. Mis escogidos poseerán por heredad la
tierra, y mis siervos habitarán allí.
b. 65:10 Será Sharon o Sion para
habitación de ovejas, y el valle de Acor para majada de vacas. Para mi pueblo
que me buscó.
4.
Dios castigará a los que no le hicieron caso.
a. 65:11 Pero ustedes los que
dejan a Jehová, que olvidan mi santo monte, que ponen mesa para la Fortuna, y
suministran libaciones para el Destino.
b. 65:12 Yo también los destinaré
a la espada, y todos ustedes los arrodillaré al degolladero. Por cuanto llamé,
y no respondiste. Hablé, y no oíste, sino que hiciste lo malo delante de mis
ojos, y escogiste lo que me desagrada.
c. 65:13 Por tanto, así dijo
Jehová el Señor: Mira que mis siervos comerán, y ustedes tendrán hambre. Verán
que mis siervos beberán, y ustedes tendrán sed. Mirarán que mis siervos se
alegrarán, y ustedes serán avergonzados.
d. 65:14 Mira que mis siervos
cantarán por júbilo del corazón. Y ustedes clamarán por el dolor del corazón. Y
por el quebrantamiento de espíritu aullarás.
e. 65:15 Dejaras su nombre por
maldición a mis escogidos, y Jehová el Señor te matará. A sus siervos llamará
por otro nombre.
5.
Dios hará todas las cosas nuevas.
a. 65:16 El que se bendijese en la
tierra, en el Dios de verdad se bendecirá. Y el que jurase en la tierra, por el
Dios de verdad jurará. Porque las angustias primeras serán olvidadas, y serán
cubiertas de mis ojos.
b. 65:17 Porque, que yo crearé
nuevos cielos y nueva tierra. Y de lo primero no habrá memoria, ni más será
recordado en el pensamiento.
c. 65:18 Se gozarán y se
alegrarán, para siempre. En las cosas que yo he creado. Porque, yo traigo a
Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo.
d. 65:19 Me alegraré con
Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo. Nunca más se oirán en ella voz de lloro,
ni voz de clamor.
e. 65:20 No habrá más allí niño
que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla. Porque el niño morirá
de cien años. Y el pecador de cien años será maldito.
f. 65:21 Edificarán casas, y
morarán en ellas. Plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas.
g. 65:22 No edificarán para que
otro habite, ni plantarán para que otro lo consuma. Porque según los días de
los árboles serán los días de mi pueblo. Y mis escogidos disfrutarán la obra de
sus manos.
h. 65:23 No trabajarán en vano, ni
darán a luz para maldición. Porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus
descendientes con ellos.
i. 65:24 Antes que clamen, yo
responderé; mientras aún hablan, yo habré oído.
j. 65:25 El lobo y el cordero
serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey. Y el polvo será
el alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte,
dijo Jehová.
El juicio
con fuego.
El
juicio de Jehová con fuego.
a. 66:15 Porque, en ese tiempo,
Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino. Para descargar su ira
con furor, y su reprensión con llama de fuego.
b. 66:16 Porque Jehová juzgará con
fuego y con su espada a todo hombre. Y los muertos de Jehová serán
multiplicados.
c. 66:17 Los que se santifican y
los que se purifican en los huertos, unos tras otros. Los que comen carne de
cerdo, abominación y ratón, juntamente serán talados, dice Jehová.
La paz la hará el señor Jesús.
El
Todopoderoso vendrá en su gloria y hará la paz.
a. 28:5 En aquel día, Jehová
de los ejércitos será, por corona de gloria y diadema de hermosura, al
remanente de su pueblo.
b. 28:6 Por el ímpetu del que
se sienta hacer juicio. Y busca la paz. Por la fuerza de los que rechacen la
batalla, antes que suceda.
El reino
del milenio.
El
reino Milenial de Jesús después de la Batalla.
Los enviados a publicar la gloria
de Jesús que queden vivos.
Porque yo conozco sus obras y sus
pensamientos. Tiempo vendrá para juntar a todas las naciones y lenguas.
Vendrán, y verán mi gloria.
Pondré entre ellos señal, y
enviaré de los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que
disparan arco. A Tubal y a Javán, a las costas lejanas que no oyeron de mí, ni
vieron mi gloria. Y publicarán mi gloria entre las naciones.
Traerán a todos sus hermanos de
entre todas las naciones. Por ofrenda a Jehová, en caballos, en carros, en
literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte de Jerusalén, dice Jehová. Al
modo que los hijos de Israel traen la ofrenda en utensilios limpios a la casa
de Jehová.
También tomaré de ellos para
sacerdotes y levitas, dice Jehová.
Porque como los cielos nuevos y la
nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová. Así
permanecerá su descendencia y su nombre.
De mes en mes, y de día de reposo
en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.
Saldrán,
y verán los cadáveres de los hombres, que se rebelaron contra mí. Porque su
gusano nunca morirá. Ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre. Isaías
66, 18-24.
“Después de la guerra en el Armagedón. Que es el último evento
que ocurrirá. Para Jesús gobernar a toda la tierra. Quedarán gentes vivas de
todo el mundo, de los descendientes de los 3 hijos de Noé. Jafet, Cam y Sem.
Estos que se escaparon de morir en guerra, serán enviados a las naciones a
publicar la gloria de Jesús a toda la gente que quede viva. Y vendrán de todas
partes a adorar a Jerusalén”.
La
venida en gloria del rey.
Comportamiento de las
personas y animales en su reino.
a. 11:6 Morará el
lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará. El becerro y el
león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará.
b. 11:7 La vaca y la
osa pasearán, sus crías. Y se echarán juntas. El león, como el buey, comerá
paja.
c. 11:8 El niño de
pecho jugará sobre la cueva del áspid. El recién destetado, extenderá su mano
sobre la caverna de la víbora.
d. 11:9 No harán
mal, ni dañarán en todo mi santo monte. Porque la tierra será llena del
conocimiento de Jehová. Como las aguas cubren el mar.
e. 11:10 Acontecerá, en aquel tiempo, que la raíz de Isaí. La
cual, estará puesta por bandera a los pueblos. Será buscada por las gentes. Su
lugar será glorioso.
Cantarán a Jehová por la restauración a su tierra.
a. 12:1 En aquel día
dirás: Cantaré a ti, oh, Jehová. Porque, aunque te enojaste contra mí. Tu
indignación se apartó, y me has consolado.
b. 12:2 Mira, Dios
es mi salvación. Me aseguraré y no temeré. Porque mi fortaleza y mi canción. Es
el Señor y Jehová, quien ha sido salvación para mí.
c. 12:3 Sacaras con
gozo aguas de las fuentes de la salvación.
Cantarán
y se alegran y publiquen su nombre.
a. 12:4 Dirás en
aquel día: Canten a Jehová, aclamen su nombre. Hagan célebres en los pueblos
sus obras, recuerden que su nombre es engrandecido.
b. 12:5 Canten
salmos a Jehová. Porque ha hecho cosas magníficas. Sea conocido esto. Por toda
la tierra.
c. 12:6 Alégrate y
canta, oh moradora de Sion. Porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.
El
poder en gloria del rey.
a. 11:3 Le hará
comprender, con rapidez, el temor de Jehová. No juzgará según la apariencia, ni
por lo que digan.
b. 11:4 Si no que
juzgará con justicia a los pobres. Juzgará con justicia, por los mansos de la
tierra. Herirá la tierra con la vara de su boca. Con el Espíritu de sus labios
matará al impío.
e. 11:5 Se ajustará a la justicia, y la fidelidad, como el
cinturón ajustado a su cintura.
El gobierno de su reino sobre las naciones.
El
poder de Dios sobre las naciones.
25:1 Jehová, tú eres mi Dios. Te
exaltaré, alabaré tu nombre. Porque has hecho maravillas. Tus consejos antiguos
son verdad y firmeza.
25:2 Porque convertiste la ciudad
en montón, la ciudad fortificada en ruina. El castillo de los extraños. Para
que no sea ciudad, ni nunca sea reedificado.
25:3 Por esto te dará gloria el
pueblo fuerte, te temerá la ciudad de gentes robustas.
25:4 Porque fuiste fortaleza al
pobre. Fortaleza al menesteroso en su aflicción. Refugio contra el chaparrón,
sombra contra el calor. Porque la fuerza de los violentos es como chaparrón
contra el muro.
25:5
Como el calor en lugar seco, así humillarás el orgullo de los extraños. Como
calor debajo de nube, así harás marchitar el renuevo de los robustos.
La
justicia de Dios.
El reinado del Rey de reyes y Señor de señores.
1. El poder, carácter y autoridad del rey.
a. 32:1 Para justicia reinará un
rey, y príncipes presidirán en el juicio.
b. 32:2 Será aquel varón como
escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión. Como arroyos de
aguas en tierra de sequedad. Como la sombra, de un gran peñasco en la tierra
calurosa.
a. 32:3 No se confundirá, en ese
momento, los ojos de los que ven, y los oídos de los oyentes oirán atentos.
b. 32:4 El corazón de los necios
entenderá, y podrán saber. La lengua de los tartamudos hablará rápida y
claramente
2. La justicia del reino.
a. 32:5 El ruin nunca más será
llamado generoso, ni el tramposo será llamado espléndido.
b. 32:6 Porque el ruin hablará
ruindades, y su corazón fabricará iniquidad. Para cometer impiedad y para
hablar escarnio contra Jehová. Dejando vacía el alma hambrienta, y quitando la
bebida al sediento.
c. 32:7 Las armas del tramposo son
malas. Trama intrigas inicuas para enredar a los simples, con palabras
mentirosas. Y para hablar en juicio contra el pobre.
d. 32:8 Pero el generoso pensará
generosidades, y por generosidades será exaltado.
Juicio a
los ángeles.
Dios
castigará la maldad de los ángeles caídos.
a. 24:21 Acontecerá en aquel día,
que Jehová castigará al ejército de los cielos en lo alto, y a los reyes de la
tierra sobre la tierra.
b.
24:22 Serán amontonados, como se aglomera a los encarcelados en calabozos, y en
prisión quedarán encerrados. Serán castigados, después de muchos días.
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