Profecias de Isaías 66

I. Profecía de Isaías 66.

B. La Nación de Israel.

1. Israel anduvo errante por no escuchar a Dios.

Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra está a mis pies. ¿Dónde está la casa que me vas a edificar, y dónde el lugar de mi reposo?

Mi mano hizo todas estas cosas, y así fueron todas estas cosas, dice Jehová. Pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu. Y que tiembla a mi palabra.

 

2. Dios no se agrada de sus ofrendas.

El que sacrifica buey es como si matase a un hombre. El que sacrifica oveja, como si degolló a un perro. El que hace ofrenda, como si ofreciera sangre de cerdo. El que quema incienso, como si bendijera a un ídolo. Esto sucede así, porque escogieron sus propios caminos, y su alma amó sus abominaciones.

 

También yo escogeré para ellos que sean escarnecidos, y traeré sobre ellos lo que temieron. Porque llamé, y nadie respondió. Hablé, y no oyeron. Si no que hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que me desagrada.

 

3. Los perseguidos por causa de creen en Jesús.

Oigan ustedes, los que tiemblan a su palabra. Escuchen la palabra de Jehová: Ustedes, hermanos, que son aborrecidos, y los echan fuera por causa de mi nombre, ustedes que dicen: Jehová sea glorificado. Él se mostrará para alegría de ustedes. Pero ellos serán confundidos.

 

4. La tribulación en guerra antes de ser Nación Israel.

Voz de alboroto de la ciudad, voz del templo, voz de Jehová que da el pago a sus enemigos.

Antes de que estuviera de parto, dio a luz. Antes que le viniesen dolores, dio a luz hijo.

 

5. Israel, en el año 1949, fue una Nación en un día.

¿Quién oyó cosa semejante? ¿Quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Por tanto, en cuanto Sión estuvo de parto, dio a luz a sus hijos.

Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? Dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? Dice tu Dios.

Alégrense y gócense con ella, todos los que amán a Jerusalén; llénate de gozo con ella, todos los que se duelen por ella.

Para que mames y se sacien de los pechos, y sean consolados. Para que bebas, y se deleiten con el resplandor de su gloria.

 

6. Vendrán todos los desterrados a Israel en paz.

Porque así dice Jehová: Miren, que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda. Y mamarás, en los brazos serás traído. Y sobre las rodillas serás mimado.

Como aquel a quien consuela su madre, así los consolaré yo a ustedes, y en Jerusalén serán consolados.

Esto lo verán, y su corazón se alegrará. Sus huesos reverdecerán como la hierba. La mano de Jehová será conocida para con sus siervos. Y se enojó contra sus enemigos.

 

7.  El juicio de Jehová con fuego.

Porque, en ese tiempo, Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellinos. Para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego.

Porque Jehová juzgará con fuego y con su espada a todo hombre. Y los muertos de Jehová serán multiplicados.

Los que se santifican y los que se purifican en los huertos, unos tras otros. Los que comen carne de cerdo, abominación y ratón, juntamente serán cortados, dice Jehová.

 

8. El reino Milenial de Jesús después de la Batalla.

Los enviados a publicar la gloria de Jesús que queden vivos.

Porque yo conozco tus obras y tus pensamientos. El tiempo vendrá para juntar a todas las naciones y lenguas. Vendrán, y verán mi gloria.

Pondré entre ellos señal, y enviaré a los que se escaparon de ellos de las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan arco. A Tubal y a Javán, a las costas lejanas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria. Y publicarán mi gloria entre las naciones.

Traerán a todos sus hermanos de entre todas las naciones. Por ofrenda a Jehová, en caballos, en carros, en literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte de Jerusalén, dice Jehová. Al modo que los hijos de Israel traen la ofrenda en utensilios limpios a la casa de Jehová.

También tomaré de ellos para sacerdotes y levitas, dice Jehová.

Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová. Así permanecerá su descendencia y su nombre.

De mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.

Saldrán, y verán los cadáveres de los hombres, que se rebelaron contra mí. Porque su gusano nunca morirá. Ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre. 

Después de la guerra en el Armagedón. Que es el último evento que ocurrirá. Para Jesús gobernar a toda la tierra. Quedarán gente viva de todo el mundo, de los descendientes de los 3 hijos de Noé. Jafet, Cam y Sem. Estos que se escaparon de morir en guerra, serán enviados a las naciones a publicar la gloria de Jesús a toda la gente que quede viva. Y vendrán de todas partes a adorar a Jerusalén.

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