1.
El árbol de la vida.
La enseñanza del Génesis del árbol de la vida
representa a su Hijo Jesús. En la revelación de Apocalipsis, nos dice: dará a
comer del árbol de la vida que está en el paraíso de Dios a los que vencieran.
Refiriéndose a los que estaban pasando por una prueba, en el Imperio Romano y
expuestos a negar o a rectificar su credibilidad en Jesús. De igual forma
indica el derecho que tienen los que han creído en la obra de Jesús, de comer
el árbol de la vida. Y sus 12 frutos servirán para la sanación de las naciones.
Gen 3:22; Apoc 2:7; 22:2, 14.
Esta misma enseñanza nos indica que Dios evitó que
comieran del árbol de la vida, porque se necesitaba que el hombre primero fuese
redimido. Antes de ser redimidos no podían comer, ya que se habrían apartado de
la presencia de Dios para siempre. Y sería injusto eternamente, o condenados.
1.
La espada ardiente.
La espada ardiente puesta para cuidar la entrada de
Edén, donde estaba el árbol, representaba la iluminación de la palabra de Dios,
el fuego del Espíritu Santo, y su revelación en el juicio sobre el pecado por
no creer en su Hijo, de justicia porque ya acabo su obra e iba al Padre, y del
juicio sobre la serpiente antigua, ya había sido juzgado Satán, por su Hijo,
pues fue sometido a la prueba de la tentación con astucia, mentira y engaño y
lo venció. Gen 3:24; Juan 16:8-11
Sin las escrituras habría sido difícil comprender por
qué Dios saca al hombre de Edén, para que no comiese del árbol, su revelación e
iluminación a través de su Espíritu, para revelarnos la redención y el derecho
a comer el árbol de la vida, a través de creen en la redención de su Hijo,
puesto que han sido lavado sus pecados en la sangre de su Hijo. Apoc 22:14
1. La creación.
1.1. Día Séptimo.
a. Dios acabó
los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. 2:1
b. Y acabo en
el Día séptimo la obra que hizo; 2:2
c. Reposo en
el día séptimo de toda la obra que hizo. 2:2b; Heb 4:3-4
d. Lo bendijo,
y santificó, porque reposo de la obra que hizo en la creación. 2:3
e. Dios
bendijo, y santificó la obra que hizo en el día séptimo y reposo. 2:3
f. Jesús le
dice al Padre he acabado la obra que me diste que hiciese. Jua 17:4
g. Sus obras
estaban acabadas desde la fundación del mundo. Heb 4:3-4
1.2. El Día séptimo y el reposo de Dios de su obra.
a. Acabo y
reposo en el día séptimo de toda la obra que hizo. 2:2b; Heb 4:3-4
b. Bendijo, y
santificó, la obra que hizo el día séptimo, porque en el reposo. 2:3
c. Dios reposó
en el séptimo día de toda la obra que hizo en la creación. 2:3
d. Josué le
dice al pueblo acuérdense, Dios le ha dado reposo y le ha dado esta tierra. Jos
1:13
e. A sus
hermanos también Dios les dará el reposo, cuando entren en posesión de ella.
Jos 1:15
Jesús le dice al Padre he acabado la obra que me diste
que hiciese. Juan 5:17. Nos dice el apóstol Pablo, sus obras estaban acabadas
desde la fundación del mundo. Heb 4:3-4.
Dios Bendice y santifica la obra que hizo, fueron
acabadas en el séptimo día y reposo. Gen 2:3. Refiriéndose a la obra que haría
su Hijo, ya que Jesús dice mi Padre hasta ahora trabaja y yo trabajo. Juan
5:17. Pero luego cuando concluye su obra, que le dio el Padre que hiciese, dijo
he acabado tu obra que me distes que hiciese. Jua 17:4
Y el apóstol Pablo le reveló que sus obras estaban
acabadas desde la fundación del mundo y por eso juro no entrarán en mi reposo,
porque ya estaba acabada. Como dice en Génesis, acabó Dios la obra que hizo, y
descanso. Gen 2:2; Heb 4:3-4.
Y Jesús nos dijo que el día de reposo fue hecho por
causa del hombre. Marc2:27. Y el profeta nos dice canta y alégrate y gózate,
hija de Sión, porque en medio de ti está el Rey de Israel, se regocija sobre ti
con cánticos. Sof 3:15-17
De tal manera que Dios había destinado un día en el
cual reposará de toda su obra hecha con él hombre, y este día bendecido y
santificado su Nombre. La obra que hizo
Jesús su Hijo ya fue acabada. Y nosotros entramos en su reposo, nosotros nos
alegramos y gozamos por esto. Estamos en el reposo del Señor.
1.3. La desobediencia del hombre.
1.3.1. Coloca enemistad.
3:15
a. entre la
serpiente y la mujer,
b. y entre tu
simiente y la simiente suya;
c. Está te
herirá en la cabeza y tú el calcañar.
1.3.2. Disposiciones de Dios en la obra redentora en Edén.
El capítulo 3 de Génesis, en las escrituras, nos enseña
una de las más importantes disposiciones de Dios, en su obra redentora, en
Edén, respecto a la desobediencia del hombre. Nos anuncia la enemistad entre la
simiente del Mesías y la simiente del enemigo, es decir; entre los que creen en
él y los que no. A pesar de venir de la misma simiente humana, no todos
seriamos de Dios.
Esta enemistad se vio cumplida totalmente en la
simiente de su Hijo, ya que fue traicionado por su propio pueblo, y este
levanta su calcañar contra él, como se lo hizo Judá, y Jesús hirió en la cabeza
a todos los que hacían planes sin consultar a Dios, contra su Hijo, su
simiente. Gen 3:15; Los exhibió públicamente triunfando sobre ellos en la cruz.
Col 2:15
Así lo entendió Job. Job 18:9; lo explicó el rey David.
Sal 41:9; nos lo muestra con evidencia el profeta Oseas 12:3, cuando habla del
nacimiento de Jacob y Esaú. Gen 25:26, y nos los confirma Jesús. Juan 13:18; Y
el profeta Jeremías ya lo había advertido. Jer 13.22
En este mismo sentido nos enseña el sacrificio
inocente, que habría de acontecer para salvar al hombre. Y el hombre fuese
vestido de una nueva vida, ya que Dios les hizo un vestido a los primeros
habitantes de la tierra de pieles. Y tuvo que haber muerte de un inocente para
que fuesen vestidos los primeros vivientes de la tierra, representando la nueva
vida en Jesucristo en la nueva creación. Gen 3:21; Gal 6:15; Efe 4:24
Igual en toda esta enseñanza está la representación del
árbol de la vida, representando a su Hijo Jesucristo. Y en la revelación de
Apocalipsis, dice: dará a comer del árbol de la vida que está en el paraíso de
Dios a los que vencieran, los que estaban pasando por una prueba, en el imperio
romano y expuestos a negar o a rectificar su credibilidad en Jesús, de igual
forma indica el derecho que tienen los que han creído de comer el árbol de la
vida. Y sus 12 frutos servirán para la sanación de las naciones. Gen 3:22; Apoc
2:7; 22:2, 14
En esta misma enseñanza nos indica que Dios evitó que
comieran del árbol de la vida, porque se necesitaba que el hombre primero fuese
redimido. Antes de ser redimidos no podían comer, ya que se habrían apartado de
la presencia de Dios para siempre. Y sería injusto eternamente, o condenados.
Y la espada ardiente puesta para cuidar la entrada de
Edén, donde estaba el árbol, representaba la iluminación de la palabra de Dios,
el fuego del Espíritu Santo, y su revelación en el juicio sobre el pecado por
no creer en su Hijo, de justicia porque ya acabo su obra e iba al Padre, y del
juicio sobre la serpiente antigua, ya había sido juzgado Satán, por su Hijo,
pues fue sometido a la prueba de la tentación con astucia, mentira y engaño y
lo venció. Gen 3:24; Juan 16:8-11
Sin las escrituras habría sido difícil comprender por
qué Dios saca al hombre de Edén, para que no comiese del árbol, su revelación e
iluminación a través de su Espíritu, para revelarnos la redención y el derecho
a comer el árbol de la vida, a través de creen en la redención de su Hijo,
puesto que han sido lavado sus pecados en la sangre de su Hijo. Apoc 22:14
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